20 noviembre, 2010

La tibieza Misioneros ungidos Pentecostés - RETIRO DE CRECIMIENTO 2007

LA TIBIEZA
MISIONEROS UNGIDOS
PENTECOSTÉS
EL DISCURSO DE PEDRO
ANUNCIO PRECEDIDO POR LA OBRA SANADORA
CATEQUESIS UNGIDA
TALLER DE LENGUAS
PEDRO Y CORNELIO
PABLO Y SILAS

RETIRO DE CRECIMIENTO – 29 y 30 Sept. 2007

Introducción – P. Adolfo Losada – Ap. 3, 14-22

Este mensaje está dirigido a las Iglesias de Asia Menor, pero resuena a lo largo de toda la historia, en nuestras parroquias, en nuestro propio corazón.

El retiro es una gracia del Señor, que porque te quiere te corrige. El Señor no tolera el sentimiento de la tibieza. Tibieza es hacer las cosas mínimamente, es cristianismo emocional, que no se traduce en gozo, alegría, paz, anuncio y presencia, fuerza y ternura, en mis actos de trabajo concreto.

Preguntas:
¿En qué me autocomplazco?
Estoy lleno de bienes, no me falta nada. Soy coordinador, soy misionero, pertenezco a la comunidad….
¿Qué es lo que me falta?
Eres desdichado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.
Tibieza à no ver el estado de nuestra alma.
¿Cuáles son las causas del envejecimiento espiritual?
No escuchar
Rechazar obedecer
Disputar con el Señor. Hacerle perder el tiempo a Jesús – Hay que reconocer que somos pobres.
No querer perdonar – Recuperar los viejos resentimientos. El perdón es un don de Dios que Él da a quien se decide a perdonar.
Ser tolerantes con el pecado, especialmente el venial y con las situaciones permanentes de pecado.Si hay tibieza quiere decir que nos vamos enfriando. Si no somos del Señor, somos del otro. Pasa por la conciencia de no seguir mentalmente con esa situación. El pecado se rechaza.
No confesar sacramentalmente los pecados que surgen en la superficie.

Envejece nuestra ropa:
- El orgullo. El que es terco, que no quiere escuchar a nadie.
- La curiosidad. El que no cierra los ojos a toda novedad, que quiere estar informado de todo.

Debemos reconocer que somos pobres, ciegos y que estamos desnudos. Que nos corran lágrimas que curen nuestra ceguera. Debemos atrevernos a mirar a Jesús y a dejarnos tocar así como estamos de sucios.
Fuego
El Señor te invita a que le compres oro purificado en el fuego. Decile al Espíritu que queme y transforme tu corazón.
Eres hermoso a mis ojos, nos dice nuestro creador. Tenemos precio de sangre, pero se nos han ido pegando cosas. Le pedimos al fuego que nos lastime y nos sane.
Vestido
Nos revestimos para comunicar la belleza de Jesús. El vestido del misionero, es la vestidura blanca del bautismo, que es el signo de tu dignidad. Debemos revestir nuestra vergonzosa desnudez.
Colirio
Poder ver mi vida con los ojos de Dios.

Renueva tu fervor y arrepiéntete. Tienes una cita de amor con Jesucristo, tienes la promesa de que va a entrar en tu vida y el gozo de vencer con él. Pidamos como Bartimeo la gracia de ver.

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Misioneros ungidos con poder y testimonio - P. Ricardo León - Hch 1, 1-11
El hombre que se encuentra con Jesús recibe un nuevo impulso del Señor.
Para esto tenemos la promesa del Padre y el recuerdo: ustedes son elegidos. Juan habla de un bautismo nuevo, en el Espíritu Santo para ser testigos de Jesús.

¿Por qué no somos testigos?
- El enemigo nos borra la memoria de que somos testigos.
- No escuchamos la voz del Señor Jesús.
- Hay elementos que han distraído o copado nuestra vida

¿Es realmente Jesús nuestro tesoro?
Hay que acomodar el escritorio y poner las cosas en su lugar. Invitación a entregar a Jesús las cosas que no podemos acomodar, que no podemos resolver, que nos superan.
Jesús necesita remover esos obstáculos, haciendo que los veamos y podamos liberarnos en el corazón.

Jesús dio sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido.
¿Cómo vivo el haber sido elegido? ¿Soy conciente de haber sido elegido por Él, que esta Palabra es para mí? ¿Pensás que alguien mejor se podría haber elegido?

Jesús se les manifestó y les habló del Reino.
¿En que pensamos? ¿En el Reino de Dios? ¿O pensamos en otra cosa?

Y les dijo que no se alejaran de Jerusalén
Que no nos alejáramos de la comunidad, de nuestras parroquias, de la Iglesia.
Permanecer – ser testigos – recibir el Espíritu Santo.
No trabajamos con nuestras fuerzas, no trabajamos para construir nuestra iglesia, sino el Reino

La promesa del Padre: permanecer hasta que seamos revestidos del poder que viene de lo alto.
El Espíritu da testimonio de Jesús y nosotros vamos a dar testimonio porque vamos a recibir al Espíritu Santo.
Nueva historia del Espíritu que se realiza en mí. El Espíritu unge mi ser y me transforma. El Espíritu pone en mi boca respuestas nuevas, vida nueva y abundante. Debemos dejarnos llenar y conducir por el Espíritu.
Lo que necesites y en el momento que lo necesites te será dado y estás ungido por el Espíritu Santo.

En la Antigua Alianza el Espíritu les era conferido a algunos personajes.
En la Nueva Alianza, la plenitud del Espíritu es para todos, para todos los que creen en Jesús. Se cumple el deseo de Moisés de que todo el pueblo profetice porque Yahvé les diera su Espíritu.

Jesús como hombre recibe el Espíritu. Se trata de un nuevo modo de presencia en el Espíritu, como poder de Dios para ser testigos.
Espíritu de verdad dando testimonio de Jesús en mi corazón. El Espíritu está constantemente bautizándome, iluminándome, conduciéndome a la vida nueva.
Espíritu como unción como poder. El Espíritu nos convence de esta presencia poderosa de Jesús, con las señales que lo acompañan: curando a los enfermos y expulsando a los demonios.
Espíritu Santo recibido para edificar la comunidad, para cuidar a los hermanos, santificarse por los hermanos, para crecer con mayor intensidad.

Palabra ungida y testimonio vivo.
Señor prepara mi corazón para ser bautizado nuevamente en el Espíritu.

La palabra sin el Espíritu es semilla sin fruto. El testimonio sin el Espíritu es débil e ineficaz.
Tenemos que pedir el Espíritu una y otra vez. Sé tú Señor el que nos guíe.

2 fueron las misiones de Jesús:
- La de quitar el pecado del mundo.
- Y la de bautizar en el Espíritu

Ser bautizado en el Espíritu es ser sumergido e invadido por el Espíritu.

Lc 2, 41-50. Jesús al permanecer en el Templo enseñando a los doctores se sintió movido para hacer lo que había venido a realizar. Ver en esto el Espíritu en acción. Jesús descubrió y actuó. Estar en actitud de disponibilidad, para renovarnos en el poder y el testimonio.

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Pentecostés – P. Han Lim Moon – Hech 2, 1-11

El gran impedimento es pretender ser un buen predicador y ser famoso- es un pecado de soberbia, como en Babel, construyamos una torre que llegue hasta el cielo, así nos hacemos famosos. Las ganas de sacarse un 10, que los demás nos feliciten.

Los oíamos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios à lo que importa es que Dios sea glorificado. Que yo disminuya y que el Señor crezca.
La Virgen María acompañó a los apóstoles para recibir el Espíritu, que ella nos acompañe ahora.

Hay que distinguir entre infusión y efusión.
Por el bautismo se nos infundió el Espíritu en nuestro corazón. Pero muchas veces lo tapamos.
Efusión es que el Espíritu que está dentro salga y sea libre para transformar nuestra vida.

Pentecostés recuerda la salida de Egipto, el paso por el Mar Rojo, la llegada al Sinaí, la Alianza con Dios en los mandamientos. Alianza de amor entre Dios y el Pueblo.

Después de 50 días de la Pascua, tenemos una renovación de la Nueva Alianza grabada a fuego en nuestros corazones. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, es decir del amor de Dios.
Es el fuego del amor de Dios, tenemos que abrirle las puertas de nuestro corazón para que actúe y nos inunde el amor de Dios, que ama apasionadamente a todos los hombres.

Jn 17, 23 que el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como tú me amaste. Dios Padre te ama de la misma manera que a Jesús.
Jn 17, 26 para que el amor con que tú me amaste esté en ellos. Ese amor se llama Espíritu Santo.

La Buena Noticia es la maravilla del amor de Dios.
La persona que se siente amada de esta manera no puede permanecer callada. El fuego del amor cae sobre mí, grita de amor.
Recibir el Espíritu Santo es sumergirnos en el amor intenso del Padre y del Hijo. Sentir el mismo amor del Padre al Hijo y del Hijo al Padre.

Y allí empezamos a hablar en distintas lenguas:
- Don de lenguas à hablar sin utilizar palabras convencionales, con sonidos. A nivel personal, uno se siente invadido por el amor del Padre.
- Profecía en lengua – de forma ininteligible.
- Interpretación – otros captan el mensaje y lo interpretan
- Cantos nuevos – El Espíritu Santo es libre y nos hace cantar ese canto nuevo para el Señor. Expresión de que uno está lleno del amor de Dios cuando el amor de Dios no se puede expresar con palabras.
- Profecía – uno habla en nombre el Señor para la asamblea.
- Anuncio kerigmático del amor de Dios, previamente tiene que haber sido tocado y transformado, tiene que llevar el Espíritu del Cristo vivo.
- Enseñanza, empieza a entender mejor la Palabra y sus implicaciones.
- Alabanza, la mujer encorvada del Evangelio, cuando se endereza empieza a alabar a Dios.

Cuando entra el Espíritu Santo y empieza a actuar fuertemente, uno se sana. El amor de Dios nos sana de todas las heridas y nos empuja al anuncio.

¿Qué debemos hacer nosotros? Caminar.

Y experimentaremos la alegría espiritual de ser misioneros.

A evangelizar se aprende practicando. No se aprende con la cabeza, sino con el corazón y con los pies. Doy testimonio de que el Señor te da mucho bien. El mensaje es infalible porque es la promesa de Cristo.
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El discurso de Pedro – P. José María Pichel – Hech 2, 14-36
Los apóstoles están ebrios del vino nuevo del Espíritu, y el derramamiento es universal. El don es para todos. Pedro nos invita a entrar en esta experiencia.

Para anunciar como Pedro hace falta estar previamente ungidos y el ámbito de una comunidad ungida à de allí se parte y también se vuelve. Pedro cuando anuncia desea que se despierte en los oyentes ese anhelo de llamas del Espíritu.

Al principio de su discurso Pedro empieza por lo inmediato y perceptible y sigue ahondando. Jesús es el mediador para llegar al Padre y para que el Padre derrame el Espíritu. Pedro tiene que presentar la puerta de entrada. Pedro presenta a Jesús e invita a adherirse a Él.

Podemos situarnos bajo dos perspectivas:
- Como espectadores del anuncio.
- Mirando a Pedro como modelo de este anuncio.

Cuando se proclama el Kerigma, en el Kerigma viene el Señor.
Ministerio histórico caracterizado por los signos y prodigios.
- Presenta la muerte y la resurrección, la glorificación, la exaltación a la derecha del Padre y el envío del Espíritu.
Pedro se apoya en la Escritura y luego en su propio testimonio. Palabra ungida y penetrante que conmueve profundamente a sus oyentes.

La muerte de Cristo tiene que ver con nuestros pecados, tenemos parte en esa muerte. Nuestros pecados alcanzan temporal y realmente a Jesús.

Catecismo de la Iglesia 598
Todos los pecadores fueron los autores de la Pasión de Cristo y los instrumentos de todas las penas que soportó el divino Redentor. La responsabilidad más grave en el suplicio de Jesús la tienen los cristianos. Nuestro crimen es mayor que el de los judíos, porque hacemos profesión de conocerlo y cuando luego renegamos de él con nuestras acciones, ponemos sobre él nuestras manos criminales.
De sus llagas brota la capacidad para romper esos muros de enemistad, de superar resentimientos, de unir la oración del propio perdón al de Jesús.
Ustedes lo mataron, Dios lo resucitó.
Nosotros queremos tener parte de esa vida victoriosa, de la que el Padre lo reviste. El que participa de la nueva vida de Jesús, se convierte en testigo porque esa nueva vida lo marca, le deja huellas.

Exaltación de Cristo a la diestra de Dios. Constituido Señor y Mesías entronizado. Implica aceptar su soberanía y dejar que él nos diga qué tenemos que hacer.

Primero ubicarlo a Jesús en lo más alto, con toda otra realidad creada por debajo de él. Y en el centro de todo, con una valoración subjetiva y personal. Ubicarlo allí y pertenecerle, entregarnos a Él.

Recordar que la Sangre que brotó de sus heridas no sólo limpia, sino que adquiere. Le pertenecemos, le servimos. Es el Kyrios à dueño de nuestra vida.
Queremos que Él sea el sentido último de todo lo que hacemos. Todo para Él.

Rom 14, 7-9 Ninguno de nosotros vive para sí, ni tampoco muere para sí. Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor: tanto en la vida como en la muerte, pertenecemos al Señor.
2 Cor 5, 15 Cristo murió por todos nosotros, a fin de que los que viven no vivan más para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

Jesús Señor que comunica el Espíritu.

Cuando Pedro esclarece el sentido de lo que estaba ocurriendo, quería comunicar el Espíritu, pero no podrá hacerlo sin pasar por Cristo.
Ante la Eucaristía repasar el Kerigma de Pedro. Que nos dejemos perdonar, vivificar por el Resucitado, gobernar por Cristo entronizado a la derecha de Dios y llenar del Espíritu que Jesús nos vino a comunicar.

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Anuncio precedido por la obra sanadora – P. José Romero – Hech 3, 1-10

Pedro y Juan son dos misioneros recién estrenados. Iban al culto divino, eran hombres de oración.
La comunidad y la oración - envía a los misioneros.
Si nuestra oración personal está floja, no habrá profecías. Hay que pedir el don de profecía, ora más en privado y tu Padre te recompensará.

La gente a quien nosotros misionamos son en cierta manera mendigos. Piden a la Iglesia y se dejan encontrar. Las Parroquias se han cerrado porque no tuvieron contacto con el pueblo. Un presidente, un párroco que no está en contacto con el pueblo no sirve. El misionero es el hombre que va.

El mendigo vio a Pedro como a un hombre cualquiera, y Pedro fijando en él la mirada le dijo: Míranos.

La gente no escucha, no nos mira. No nos presta atención. Dios le dio a Pedro el poder de hacer signos, como un llamado al encuentro.

El misionero (ungido) y el misionado (necesitado de conocer a Dios) se encuentran.

Somos pobres. No sólo el paralítico es pobre. Luego del signo, de la manifestación del poder que lo hace levantarse y caminar, no sólo el paralítico sino todo el pueblo glorifica a Dios.

El discípulo es quien camina con Jesús. Pedro lo toma de la mano. Pedro y Juan lo ayudan a levantarse. La comunidad lo empieza a ayudar. Mediación de la comunidad. La mano del misionero es poderosa y se manifiesta a través de los dones y carismas del Espíritu Santo. Los enfermos son curados. También nosotros tenemos que alabar y glorificar a Dios.

Y así el paralítico se convierte en un testimonio vivo. El paralítico no soltaba a Pedro y a Juan. Cada uno de nosotros tiene que ser un testimonio vivo.

Ver libro del p. José Romero: El Espíritu de Dios irrumpe en la Iglesia.

Los protestantes usa el testimonio como arma apostólica y esto nace de los primeros tiempos de la Iglesia.
No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído. Saber contar nuestro testimonio con entusiasmo y alegría.

Nosotros somos sal, luz, levadura, para que los hombres, viendo nuestras obras buenas alaben al Padre que está en el Cielo.

Responsabilidad. El Evangelio se vive caminando. El anuncio de la salvación tiene que ser ungido.

Hch 3, 11-26.
Ahora, Pedro ya no le dice “mírame” al paralítico, sino a todo el pueblo. Israelitas ¿por qué nos miran así?

Es probable y deseable que el convertido se aferre a la mano del misionero como a la de un santo. Está en nosotros el conducirlo a Cristo.
- Las gracias de Dios son para nuestra santificación
- hay carismas que son para construir la Iglesia.
No tenemos que esperar hasta ser perfectos para hacer obras. Abbé Pierre.

Entre el que misiona y el misionado se establece:
- Un vínculo profético. Cada misionero tiene algo de testimonio ungido del profeta. Llama la atención y la gente presta atención.
- Vínculo sacerdotal. Es mediador de gracia a través de la intercesión. Cada misionero es responsable por un grupo de personas. Responsable de predicar el mensaje. Es mediador, unido al gran mediador y a María.
- Vínculo heroico porque a la larga nosotros desilusionamos a la gente. Tenemos que unir a las personas al mismo Dios con humildad y desprendimiento.

Pedro convertido y ungido. Nuestros pecados matan al Cordero de Dios y el Padre lo resucita. Jesús vive y hace milagros.

Por haber creído en su nombre, junto con la sanación, hacemos un llamado a la conversión, a la penitencia, al cambio de vida.

La unción hay que renovarla, recuperarla, pedirla al Señor. El misionero cuenta siempre lo que ha hecho el Señor por él.

Frente a la grandeza de Dios de sanar, de bendecir y amar ¿qué podemos ofrecer?
Hech 2,37-38 ¿qué debemos hacer? Conviértanse y háganse bautizar en el nombre de Jesús.
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P. Ricardo León
Debemos recuperar la fraternidad – El amor de Dios hace que nuestra vida tenga sentido. El enemigo busca desencuentros, enfrentamientos. Lo que salva es escuchar.
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Catequesis ungida – P. José María Pichel Hch 8, 26-40

Felipe es modelo de evangelizador y catequista ungido, moldeado por el Espíritu de Dios. Este Felipe pertenecía al grupo de los 7 diáconos elegidos en principio para una tarea solidaria pero que también se encargaban del anuncio de la Palabra de Dios, principalmente Felipe y Esteban. Eran hombres llenos del Espíritu Santo y de sabiduría.

Todo está guiado por el Espíritu. Jesús primero anuncia la Buena Nueva a las ovejas de Israel. Hay un plan. Ahora el Espíritu dice: vayan a todas las naciones.
Jesús se hizo dócil al Padre que lo guiaba por medio del Espíritu.
Lc 4,1 – 4-14.
Después del bautismo, Jesús lleno del Espíritu fue conducido por el Espíritu al desierto, a la intimidad con Dios. Luego Jesús volvió a Galilea, en medio de la gente. Jesús estaba atento e iba adonde el Espíritu lo llevaba. Jesús les daba instrucciones muy precisas a sus enviados, los conducía.

Hch 10,9 . Pedro reflexionaba sobre su visión y le dijo el Espíritu: allí tienes unos hombres que te buscan. Ve con ellos porque yo los he enviado. El Espíritu entreteje la misión.
Hch 16, 6-7 Pablo y sus compañeros atravesaron Frigia y Galacia porque el Espíritu les había prohibido bautizar en Asia.

Tenemos que pedir la gracia de discernir las mociones que Dios nos pone, cuándo hay que esperar. EN 75 – El Espíritu Santo es quien hoy igual que en los comienzos de la Iglesia actúa en cada evangelizador que se deja poseer y conducir por él. Y pone en sus labios palabras que por sí solo no podría hallar.

El Espíritu entra como Dueño y Señor. Puede disponer. Nosotros somos los colaboradores.

Debemos decirle: Quiero que me poseas, quiero que me conduzcas.

Debemos renunciar a ver las cosas con una lógica meramente humana.

De Felipe o mejor del Espíritu Santo a través de Felipe aprendemos:
- Sabia pedagogía que no invade ni atropella. Parte desde donde el otro está. Escucha lo que el otro formula y medita asiduamente las Escrituras para encontrar en ellas la luz que cada situación reclama.Todas las personas tienen alguna puerta de entrada. Hay que entrar por sus preguntas formuladas o tácitas.Jesús cuando evangelizó a la samaritana la fue llevando del agua del pozo al agua viva. Jn 4En Emaús ocurre lo mismo. Lc 24. Jesús empalma exactamente en el punto donde los discípulos quedaron atascados y les repasa todas las Escrituras.Entre el episodio de los discípulos de Emaús y la evangelización de Felipe al etíope se dan puntos de contacto: ambos son en un viaje, en ambos se proclaman las Escrituras y ambos culminan de forma sacramental.
- Utilización de las Escrituras.Situación vital en la que se encuentra el que recibe la Buena Nueva hay que iluminarla desde la Revelación à la Palabra es quien realmente ilumina.Hay palabras que iluminan una determinada situación, y deben ser atesoradas como lo hacía María. Debemos luego sacar del cofre lo que hace falta para cada uno.
- El evangelista intenta llegar al sacramento.El camino, iluminado por las Escrituras, busca el reposo del sacramento, el quedarnos en el Señor en reposo.

Ni sacramentos sin evangelización, ni evangelización sin sacramentos.

El Espíritu arrebata a Felipe y el etíope ya no lo ve más, pero sigue contento su camino. El Espíritu lo trajo cuando hacía falta y se lo lleva cuando ya no hace falta. Se puede generar un apego malsano. Hay que saber escuchar. Duele porque a veces se suman lazos afectivos.

El evangelista, conducido por el Espíritu, aprende a hacerse presente y a retirarse a tiempo. Esto es señal de que viene del Espíritu à siguió contento su camino.
Al que es fiel en lo poco, se le confía mucho más.
Primero el Espíritu conduce a Felipe al desierto y luego aparece en ciudades evangelizando con el poder del Espíritu.

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Taller de lenguas – P. Adolfo

Nuestra lengua está consagrada para anunciar el nombre de Jesús a toda la creación.

Debemos consagrar nuestra lengua a tres tareas:
- Alabar a Dios
- Callar. No moverla.
- Moverla para anunciar al Señor, para que broten las aguas dulces del amor para los hermanos.

Taller para dulcificar – 1 Cor 14, 1-5
Debemos procurar alcanzar ese amor, sobre todo el don de profecía.
- Para provecho propio à oración en lenguas, el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad y nos enseña a rezar con gemidos inefables.
- Para profetizar – habla a los hombres para exhortarlos y edificarlos. Edifica la comunidad.

Pablo: mi deseo es que todos tengan el don de lenguas, pero prefiero que profeticen. Beneficio para sí y para los demás.

Es el lenguaje de los enamorados. En lugar de pensar, se afloja y da rendimiento de su lengua al Señor.
Los dones pueden ser adquiridos o infusos.

Gatear, pararse, caminar es una virtud adquirida. Ir soltando la lengua con la conciencia de que quiero que la lengua la posea el Señor.
Cuando el Señor quiere nos da la virtud infusa.

Nos prepara para el anuncio. Cuando suelto la lengua y balbuceo, el Señor luego confirma. Es un descanso para el espíritu. Por un momento logramos dejar de pensar, ni siquiera necesitamos pensar en Dios.
1 Cor capítulos 12, 13 y 14.
Aspiremos a lo perfecto: la lengua que alaba, que calla y que anuncia al Señor.

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Pedro y Cornelio – Mons Saladino – Hch 10, 1-48. El anuncio y nuestra cultura.

Experiencia fuerte y decisiva de Pedro. El anuncio de la salvación a los paganos. Este hecho ocurrido en Cesarea, se supo en Jerusalén. Pedro supera sus prejuicios y escucha al Señor.

¿Existen prejuicios o desafíos entre nosotros?
La mundanidad nos está atrapando. No nos dejemos atrapar y meter en sus moldes.

El mundo está regido por cuatro P, que son los ídolos de la cultura de hoy.
- Poder – con dominio sobre los demás, nos mantiene en estado permanente de pecado. El poder viene de Dios y sólo a Él pertenece. Es uno de los moldes esclavizantes. La agresión verbal, la fuerza física, la manipulación, las riquezas, todo esto lleva a la vanagloria y a la soberbia y aparta de Dios.
- Parecer – o aparentar. Es el ídolo de las máscaras. Falta de autenticidad por los bloqueos y complejos. Mentiras y falsedades, apariencia social, de conocimientos,
- Poseer – dinero, consumismo. Esclaviza. Tener se vuelve más importante que ser. Falta de compromiso serio y responsable.
- Placer – ídolo del hedonismo. Cuando lo que tenemos es satisfacción en sí mismo y centro de vida. Es contrario a Dios. Goza todo lo que se puede en toda circunstancia. Búsqueda desordenada, concupiscencia.

El poder como autoridad viene de Dios. El poder se hace servicio, cooperación, ayudarnos unos a otros.
Conocer y aceptar el plan de Dios que nos quiere auténticos y acrecentar nuestros talentos. ¡Qué mejor que mis hermanos tengan dones que yo no tengo!
El placer nos lo regala Dios y hay que utilizarlo ordenadamente. El placer necesita un equilibrio. Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. El Señor nos debe liberar de todo desorden del placer.

Queremos ser discípulos misioneros. ¿Qué haremos frente a estas realidades?

Darnos cuenta (como Pedro) que la realidad nos interpela a discernir los signos de los tiempos a la luz del Espíritu Santo. Aparecida 33.

Novedad de los cambios à alcance global que afecta al mundo entero.

Factor determinante:
- Ciencia y tecnología – manipulación genética, red de comunicaciones para interactuar con simultaneidad.
- Tradiciones culturales que no se transmiten de una generación a la otra con la misma fluidez como anteriormente.Experiencia religiosa difícil de transmitir a través de la educación y de la familia.

Aparecida 41 Sólo en Cristo la cultura encuentra su centro y profundidad. Necesitamos que nos consuma el celo misionero para llevar al corazón de la cultura de nuestro tiempo a Cristo, discernir a la luz del Evangelio.

Introducción Aparecida 3. Sólo quien reconoce a Dios conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano. Quien excluye a dios falsifica el concepto de la realidad y solo puede terminar destruyéndose.

Aparecida 99 – Esfuerzos pastorales hacia el encuentro con Cristo dan frutos:
- abnegada entrega de los misioneros evangelizadores y social.
- Comunidad de comunidades.

Sombras: El crecimiento de la Iglesia no va a la par con el crecimiento poblacional.

¿Qué hacer ante estos desafíos?
Aparecida 11 .Lanzar la misión en las nuevas circunstancias. Confirmar, renovar, revitalizar la realidad del Evangelio. Encuentro personal y comunitario con Cristo que suscite discípulos y misioneros.

Aparecida 18
Conocer a Cristo por la fe es nuestro gozo
Seguirlo es una gracia
Transmitir este tesoro es el encargo que el Señor nos ha confiado al llamarnos y elegirnos.

B XVI al comienzo de su pontificado: No teman, abran más todavía, abran de par en par las puertas a Cristo. No quita nada y lo da todo. Quien se da a Él recibe el 100 por 1 y encontrará la verdadera vida.

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Pablo y Silas – P. Adolfo – Hch 16, 19-34 Padecimiento, sufrimiento y libertad del misionero.

La pasión de santa Teresita era que Jesús sea conocido y amado. Este episodio le da al p. Adolfo celos y miedo.
No se enciende una lámpara para ponerla debajo de la mesa sino para que alumbre a toda la casa.
Muchos creen que son los carceleros, y sin embargo están muertos en vida. (El carcelero quiso quitarse la vida). Teniéndolo todo, no tienen libertad. La luz brilla en las tinieblas, pero la gente tiene miedo de acercarse a la luz para que sus obras no se vean.

Padecimientos:
Interiores:
- Temor, náusea, rechazo. A cada rato la Palabra nos dice: no temas.
- Complejos: no sirvo, no sé hablar. (Moisés)El Señor los manda y ellos van porque se fan del Señor. Buen remedio: no escuchar esas voces interiores.
- Creer que uno por falta de elocuencia o de cultura no puede.

Jer 1, 4 – Antídotos: Yo estoy contigo - Eres hermoso a mis ojos.

Miedos exteriores:
- El qué dirán (en la Parroquia)
- El respeto humano – querer quedar bien con los demás, querer pasar por bueno, por simpático.¿estás contento con tu vida? Sos feliz así.¿no tienes ganas de vivir los valores de la verdad, de la felicidad en grande, de sacudirte la tristeza que llevas?
- Indiferencia à no es mi problema

Hch 5, 29 – Ustedes lo mataron – denunciar el pecado.
Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. Quien me reconozca delante de los hombres, yo lo reconoceré.

Sufrimientos
- Habladurías – aceptar que nos malentiendan. A los patrones de la adivina que había sido sanada se les complicaban sus negocios.
- La ropa es nuestra identidad. Alguien nos va a quitar la alegría de la identidad con palabras, insultos.
- Después de haberlos golpeado despiadadamente. No hables, no te defiendas nunca. No expliques.
- El cacelero los encerró en una celda interior y los sujetó con el cepo.

Pablo y Silas oraban y cantaban. La libertad está en el adentro. Podemos estar rodeado de una jauría de perros y estar tranquilos. Libertad interior en la paz y gozo del Señor.

- La tierra comenzó a temblar à oración y alabanza.Las situaciones que pesan, que nos atan empiezan a desaparecer. La cárcel interior que por la oración y la alabanza se convierten en un lugar habitado por el Señor. Hace temblar las estructuras.
- No te hagas ningún daño. Estamos todos aquí. Yo estoy contigo. Alguien se hace cargo de la vida de otra persona.
- Pablo y Silas pusieron el cuerpo. Instrumentos del Padre y portadores del Espíritu.

El misionero
- Va aunque sabe que le van a pegar un palo.
- Va con mansedumbre
- Y se queda.

Hermosura del anuncio: Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia.

A esa hora de la noche los atendió y curó sus llagas. De carcelero se convirtió en hermano.
Termina en los sacramentos. Festejar con los suyos la alegría de haber creído en Dios.


Resúmen realizado por GISELE RIVERTI.

1 comentario:

Parroquias dijo...

Realmente muy buen trabajo. Los felicito!!! Ya que estamos, pienso que se podría subir más material de Parroquia Evangelizadora. Hay otras capacitaciones muy interesantes, como por ejemplo la del P. Han Lim sobre "El Kerygma, clave indispensable para poner en práctica el documento de Aparecida" etc.
Quedo a su disposición para lo que necesiten. Gisele