18 octubre, 2009

Bioética y el embrión humano

Jornadas de bioética y comunicación
Bioética y el embrión humano
Dra. Elena Passo – Médica. Magíster en biología molecular e ingeniería genética. Posgrado Ética Biomédica – U.C.A.

¿Qué es la bioética? ¿Cuál es el accionar correcto frente a los fenómenos que están ocurriendo?
La bioética surge como ciencia surge ante la problemática que está atravesando la humanidad. Hay nuevos motivos de preocupación, ingeniería genética, clonación, manipulación y destrucción de embriones…
Nace en la década del 70 cuando el Dr. Potter reúne lo biológico con lo ético. Se dio cuenta de que había que ir más allá de lo estrictamente científico y orgánico, acompañando un saber mayor sobre los valores que están en juego, valorando otras cuestiones.
La bioética es un puente entre diferentes disciplinas, y entre otras personas que nos asisten desde otras áreas, filósofos, antropólogos, sacerdotes, tratando de establecer si las acciones son correctas, lícitas. Es un diálogo entre las diferentes disciplinas que enriquece el proceder médico.
Se basa en el bien integral de la persona. El término de persona no se restringe a lo orgánico, sino a un ser formado por un cuerpo y espíritu. Totalidad sin fragmentar, sin escindir el cuerpo del alma, respetándola en su totalidad.

Necesitamos valores y principios. El hilo conductor siempre está basado en el respeto de la persona humana, que conforma una unidad sustancial. El médico está frente a una persona con cuerpo y alma y debe arbitrar todos los medios para buscar su bien integral, no sólo físico, sino también psíquico y espiritual.
¿Quién es más digno? Nadie. Todos somos iguales en dignidad. Puede ser que una persona se haya equivocado en su proceder, pero su dignidad sigue en pie. Si la persona fuera sólo un cuerpo, podría ser tomado por otros como medio para un determinado fin.

La bioética como disciplina tiene como objetivo la búsqueda de la verdad en el accionar. La verdad está apoyada en valores, y no solo en el accionar médico. La bioética está centrada en la verdad, el respeto de la dignidad y la no satisfacción de un capricho, de un deseo.

Se habla sobre los derechos humanos, sobre todo sobre derecho del que no puede expresarse. Respetar es aprender a escuchar a todos, sobre todo a quienes no pueden expresarse, que deben ser defendidos con mayor esfuerzo. Los no-nacidos, los enfermos mentales, los que se encuentran en estado vegetativo, en proximidad a la muerte… ¿Cómo se los cuida? Entendiendo que son personas. Ahora se está avanzando con leyes de desprotección. En cambio, ellos tienen una dignidad inherente, desde la concepción hasta su muerte natural. Para los creyentes, es un vínculo ontológico, por haber sido creado por Dios.

¿Qué visión antropológica tenemos? ¿Cómo consideramos al hombre?
Desde que se inicia la persona humana con un cuerpo y un alma que tiene un sustrato racional.

Hay dos grandes corrientes:
Una anglosajona, el principalismo y sus principios son:
1 beneficiencia, no maleficiencia – hacer el bien.
2 autonomía, respeto por la decisión del paciente.
3 justicia.

La autonomía en la capacidad de reflexión y decidir sobre el cuerpo. El paciente tiene el derecho de decidir los procedimientos que se han a realizar en él. Autonomía a ultranza. En los temas referidos a la autonomía de la maternidad, la mujer tiene derecho a su cuerpo, pero allí también entra en juego el derecho de otra persona, se puede hacer daño a otra persona.
La dignidad es algo inherente a la persona y está dada para todos por ser seres humanos. Para los creyentes, está referida al vínculo con el Creador. Está siempre presente desde la primer célula hasta nuestra muerte natural. La persona puede tener una mejor calidad de vida, en el campo de la educación, de la vivienda, pero su dignidad es siempre la misma. La dignidad es el fundamento de base, y siempre referida a respetar la dignidad humana. Respeto como persona, respeto por su vida, por su integridad física en embrión, respetar su vida, no hacerle daño.

La otra corriente es la del personalismo, que se centra en la persona humana siendo sus principios:
1 respeto por la vida
2 libertad con responsabilidad
3 totalidad operapéutica
4 principio de solidaridad, es decir búsqueda del bien social, que se haga lo que para la sociedad sea mejor, la mejor calidad,
5 abordaje total.

Somos discriminados por hablar de la vida del no-nacido. Se habla del derecho de las madres a disponer de su cuerpo, pero el caso es que no es una sola vida, sino dos. ¿Cuál es más importante de las dos? Las dos son importantes e iguales en dignidad. Hay una persona que se encuentra en mayor vulnerabilidad. La vida del no-nacido en toda circunstancia debe ser defendida. Nadie puede disponer de la vida de otra persona. Trasciende la autonomía. Este principio ya no responde a la verdad y hay que priorizar otro concepto.

¿Qué pasa cuando se interviene sobre una persona y se causa la muerte de otro?
Hay algunos casos excepcionales, pero en general no se tiene derecho a disponer del cuerpo de otra persona.
Esto se da muy frecuentemente en nuestra sociedad. Se da el caso de maltratos a los enfermos y a los abuelos en los hogares. No hay distinción hacia nadie ya sean alumnos, accionar médico o lo que fuera. Hay personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad. Esto trasciende el límite de la medicina. Nos tratamos muy mal. Falta respeto por el otro. Esto es no entender que el otro es mi hermano y que me tengo que relacionar de una manera adecuada. Esto tiene que ver con la capacidad de poder responder por nuestros actos.
Tenemos libertad, pero responsable. No es hacer lo que quiero sino lo que debo, en relación al bien. La libertad hermanada con la responsabilidad. Trabajar para mejorar la propia calidad de salud.

Solidaridad y subsidiariedad. Es la persona es un bien social y el estado debe actuar, gestionar y ocuparse de brindarle protección.

Un comité de ética de un hospital está formado por médicos, enfermeros, sacerdotes, personas responsables de la comunidad. Cuando llega un caso se siguen tres pasos:
1. Desde el punto de vista médico, se analiza la situación biológica del caso. La medicina es muy amplia y cada vez hay más gente que sabe sobre determinados sectores. Para el abordaje de este primer nivel, se llama a personas que sepan sobre el tema en particular.
2. Antropología valorial. Se estudia qué valor está en juego. Se requiere conocimiento moral / humanístico.
3. Determinación – se realiza un juicio ético, se determina cuál va a ser el accionar médico concreto.

Es un diálogo entre la biología, la antropología y la ética.

Caso de una mamá que presta su vientre para gestar la vida del hijo de su hijo homosexual en México. Es un dilema que nos motiva a la reflexión. Se lo planteé a varias personas y la reacción fue la misma: todas dijeron ¡pobre chico! Situaron al que es más vulnerable, el embrión que se está gestando.
1. análisis biológico: la abuela presta el vientre, una mujer dona los óvulos que son fertilizados in Vitro e implantados en la abuela.
2. desde el punto de vista moral, no corresponde. Se analiza el posible daño que pueda tener. Análisis de los valores. Hay tres tipos de valores:
a. en el más vulnerable:
i. vida del embrión humano
ii. si corre peligro
iii. valores psicológicos cuando crezca
iv. en qué familia va a estar
b. valor de la sexualidad humana como don de sí.
c. valor de la familia, si realmente se está buscando un bien integral o si se trata de una situación de egoísmo personal o capricho.
3. analizar el accionar ético adecuado. Ante un caso lo fundamentamos y argumentamos racionalmente.

Una persona que se está gestando merece respeto.
- Respetar su historia.
- Que el nene crezca en una familia que lo ame
- El hombre tiene una trascendencia

Estos casos surgen todos los días. Un hijo no es para satisfacer mis necesidades de ser padre, sino que es otra persona.
Desde el punto de vista biológico es abrir la puerta a algo sobre lo que no hay estudios. ¿Quién determina el ser humano perfecto? ¿Qué humanidad queremos? Jugar a ser Dios va a tener una implicancia para nuestra sociedad.

En el accionar médico ¿qué es lícito?
El concepto de licitud evalúa los medios utilizados. No se puede soslayar el tema de la dignidad humana.
Desde el punto de vista del médico: estudiar la técnica a implementar, los medios adecuados a la realidad clínica del paciente. Que sean métodos proporcionales – no hacer daño, ni de más, ni de menos. Esto lo determina su formación médica, su experiencia.
Desde el punto de vista del paciente:
El paciente juzga si esos medios son adecuados para él, si no le ocasionan más daño que beneficio.
- Medios ordinarios: son los adecuados para él, que no se va a imponer un exceso en su carga psicológica. Estos son a utilizar de manera obligatoria.
- Medios extraordinarios – el paciente no los puede asumir. Apreciación defectuosa. Son ilícitos, desproporcionados desde el saber médico.

La situación cultural actual tiene una profunda crisis de valores, determinada por la opinión subjetiva de unos pocos. El concepto de libertad como relación a la responsabilidad y el respeto a la vida se pierden. Hay una mera satisfacción de los deseos personales. El hombre se convierte en un ser destructivo del otro y de sí mismo. Reniega de su vocación a la trascendencia.
El hombre ctúa libremente cuando su acción está referida a la verdad, respetando su esencia. La verdad en la vida es descubrir la acción de Dios. El hombre es un ser creado a su imagen y semejanza.

¿Cuál es el límite de la condición humana que nos permite apoderarnos de la vida del otro?
El protagonista es un ser humano, con una inseparable unidad de cuerpo y alma.

Estado vegetativo – enfoque biomédico, bioético.
Es una persona que no tiene un nivel de conciencia – no es terminal, puede estar en esta situación durante días, meses, años.
Caso de Terry Schiavo. Es una persona humana que debe ser alimentada. Es proporcionado alimentarla, dado que no le ocasiona daño al paciente. Hay que respetar su vida, por la dignidad de la persona humana. Es un acto de justicia mínima.

Encarnizamiento terapéutico- Es un método desproporcionado, llevado a niveles extremos que no le ocasiona ningún beneficio al paciente.

Cuidados paliativos – son medios o métodos médicos proporcionados a la situación del paciente. La medicina no le puede dar una respuesta de sanación, pero sí asistencia médica, acompañamiento ante la proximidad de la muerte, mitigar el dolor.

Etica e inicio de la vida.

Estamos frente a una situación crítica por la falta de valor que se le da a la vida en su etapa inicial. Vamos a reflexionar sobre el inicio de la vida y la protección del no-nacido.

¿Qué es el embrión humano?
Desde el punto de vista biológico científico, la vida humana se inicia en el momento de la concepción, de la penetración del espermatozoide en el ovocito, constituyéndose una nueva célula, cigoto con el aporte del padre y de la madre, que tiene en sí una organización diferente, que con el transcurso del tiempo va a convertirse en un organismo adulto. Existe una auto organización y un fin en el proceso. Una vez que se inicia, es irreversible. Es gradual, combinado, orientado en el tiempo. Es una realidad individual. Tiene en sí los cromosomas de un ser humano, con una dotación genética, una realidad individual que forma parte de la especie humana. En el momento de la concepción ya quedan determinados los rasgos característicos y el sexo, que quedan plasmadas en todas las células del cuerpo. Una vez que está instalado permanece en todas las células del cuerpo hasta el momento de la muerte.
A partir de ese momento, el embrión se comunica con la mamá a nivel molecular. Los estudios científicos nos revelan que también en el paso del espermatozoide por los conductos masculinos hay una comunicación. El padre y la madre van preparando estas células para que terminen en un encuentro. Esto no se da en una fecundación in vitro.

Desde el punto de vista filosófico moral, ¿qué es este embrión?
Es una persona. Algunos piensan que es un cúmulo de células. Veamos qué es una persona: es una unidad sustancial de naturaleza racional, formada por un cuerpo y un alma.
El hecho de ser persona refiere a la presencia del alma espiritual. Y ¿qué es el alma? Es el acto primero. La primera expresión del ser. Ahora bien, ¿cuándo se une ese alma al cuerpo biológico? Antropológicamente lo más lógico es que ocurra en el momento en que ese cuerpo se constituye.
Desde la teología, es persona desde el mismo momento en que ocurre la creación del ser humano, creado por Dios.
En algunos países se considera que comienza a ser persona a los 14 días, en el momento de la anidación, y por lo tanto permiten la manipulación de los embriones hasta ese momento.

¿Cómo se baja esto a la praxis operativa? ¿Cuál será la recomendación ética frente al embrión? El respeto por su vida y por su integridad física. Es ilícito todo accionar que dañe a este ser. Nadie puede disponer de este ser que es una persona humana.

A través de los medios vemos una permisividad cada vez mayor sobre el tema del aborto, apoyándose en la capacidad de decisión de la mujer sobre su propio cuerpo. Pero como vimos antes, el concepto de la autonomía queda relegado frente al embrión, que es un ser humano y por lo tanto debe defenderse su vida.
Para extraer las células embrionarias, se manipulan muchos embriones, convirtiendo al embrión, que es un fin en sí mismo, en un medio. Frente al embrión debemos tener una actitud de respeto. Su dignidad humana está dada en el vínculo, en su origen del Dios creador.

La vida humana es un don, un bien inviolable por ser la vida de una persona. La vida lleva inscrita el valor de la vida misma y encuentra su centro en el amor dado. Hay que hacer de la vida misma de uno un don. La dignidad y el respeto por la vida es algo inherente desde la concepción, desde la primer célula humana.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” es fundamental en bioética. La vida es un don dado al hombre. No puedo disponer de la vida, ni de la propia ni de la ajena. Tampoco el Estado puede disponer de la vida.

El embrión humano puede llegar a ser un paciente, si la ciencia sigue avanzando y esto es lícito, siempre que se busque el bien integral del embrión, que sea una acción médica que busque un fin terapéutico, el bien de la totalidad de la persona, será lícito. El embrión es un fin en sí mismo.

Hay una desvalorización de la vida humana. Una permisividad frente al alborto. Desde el punto de vista moral, es una destrucción deliberada y constituye una estructura de pecado, una estructura de muerte. La persona queda reducida a un cuerpo, se convierte por acción y deseo de la sociedad, en un medio. La libertad se aleja de la verdad y del sentido de solidaridad. Se prioriza la autonomía individual. Hay una pérdida de valores comunes. Es una elección equivocada, producto de una sociedad seca, empobrecida y debilitada en su conciencia.

Debemos defender la vida humana, por ser un fin en sí mima, inherente a su dignidad de origen y fin, desde la concepción hasta su muerte natural y más allá del tiempo. El embrión humano tiene una vocación de trascendencia con una libertad calificada en el sentido del bien.

La vida vencerá, porque la verdad, el bien, el verdadero progreso está de parte de la vida, por lo que hay que darle valor y jerarquía a la dignidad humana.

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