24 julio, 2021

JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y ADULTOS MAYORES

29 junio, 2021

28 junio, 2021

21 abril, 2021



20 abril, 2021

 

UNA PERSONA NO PUEDE LLAMARSE CRISTIANA SI NO DESEA Y BUSCA TENER UN ENCUENTRO CON JESUCRISTO, EL SEÑOR

 

Posadas (Misiones) ARGENTINA (AICA), 21 abril 2021: El obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, recordó que una personas no puede llamarse cristiana si no desea y busca tener un encuentro con Jesucristo, el Señor, el que murió y resucitó, y puso el ejemplo de los apóstoles que ese encuentro fundamental “les cambió la vida y les permitió ser sus ‘testigos’”.

“En este tiempo, vamos acentuando la necesidad de asumir como cristianos un camino discipular para la misión. Es cierto que esto es difícil en un contexto que a veces es hasta agresivo con las propuestas del Evangelio, e incluso con los valores y la visión del hombre que la revelación cristiana nos propone”, reconoció.

“Hay que señalar que los malos ejemplos que puedan dar quienes se apartan de la fe cristiana, así como nuestras propias fragilidades, no invalidan el don de Dios del encuentro con Jesucristo y su revelación, ratificado en el testimonio de tantísimos hombres y mujeres que viven con fidelidad y entrega este regalo maravilloso de ser cristianos”, diferenció.

El prelado sostuvo que, por esta misma razón, en este tiempo se debe acentuar este discipulado y misión, en todos, pero especialmente en los laicos, que “son la mayoría del pueblo de Dios, para humanizar y evangelizar nuestra cultura habitualmente bombardeada por ideologías materialistas que consideran a la persona como objeto de consumo, potenciando sólo sus instintos, y eliminando su espiritualidad que implica inteligencia, voluntad, libertad y la capacidad de trascendencia”.

Monseñor Martínez citó un párrafo del documento de Aparecida que habla de la necesidad de que los laicos humanicen y evangelicen la cultura.

“Convocados por tantos testigos de la Pascua nuestro tiempo necesita de discípulos y discípulas portadores de esperanza”, concluyó.+

 


19 abril, 2021

16 diciembre, 2020

CARTA APOSTÓLICA SOBRE SAN JOSÉ---texto.

13 diciembre, 2020

11 diciembre, 2020

FRATELLI TUTTI en audio.CLICKEAR Y ESPERAR LA REPRODUCCIÓN (PUEDE TARDAR)
INTRODUCCION DE FRATELLI TUTTI

cap 1 DE FRATELLI TUTTI

cap 2 DE FRATELLI TUTTI

cap 3 DE FRATELLI TUTTI

cap 4 DE FRATELLI TUTTI

cap 5 DE FRATELLI TUTTI

cap 6 DE FRATELLI TUTTI

cap 7 DE FRATELLI TUTTI

cap 8 DE FRATELLI TUTTI

25 octubre, 2020

LA FE

20 agosto, 2020

PANTALLAZOS DEL NUEVO DIRECTORIO PARA LA CATEQUESIS--->

20 junio, 2020

PASTORAL DE ADOLESCENTES

21 mayo, 2020

PARA MINISTERIO DE FAMILIA

17 abril, 2020



LA RELACIÓN CON EL SEÑOR DEBE SER COMUNITARIA
Homilía del Papa en Santa Marta:17 de abril de 2020
(Fuente: Vatican News)
Los discípulos eran pescadores: Jesús los había llamado justamente en su trabajo. Andrés y Pedro trabajaban con las redes. Dejaron las redes y siguieron a Jesús. Juan y Santiago, lo mismo: dejaron a su padre y a los muchachos que trabajaban con ellos y siguieron a Jesús.
La llamada fue en su trabajo como pescadores. Y este pasaje del Evangelio de hoy, este milagro, esta pesca milagrosa, nos hace pensar en otra pesca milagrosa, la que cuenta Lucas en el capítulo cinco: lo mismo ocurrió allí también. Tuvieron una pesca, cuando pensaban que no tenían ninguna.
Después del sermón, Jesús dijo: “Vayan al mar - ¡Pero trabajamos toda la noche y no pescamos nada! – Vayan. Confiando en tu palabra, dijo Pedro, echaré las redes. Había tanto - dice el Evangelio - que fueron tomados por el asombro, por ese milagro”. Hoy, en esta otra pesca no se habla de asombro. Se puede ver una cierta naturalidad, se puede ver que ha habido progreso, un camino que ha ido creciendo en el conocimiento del Señor, en la intimidad con el Señor; diré la palabra correcta: en la familiaridad con el Señor. Cuando Juan vio esto, le dijo a Pedro: "¡Pero si es el Señor!", y Pedro se ciñó la túnica, se tiró al agua para ir al Señor. La primera vez se arrodilló ante él: "Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador. Esta vez no dice nada, es más natural. Nadie preguntó: "¿Quién eres?" Sabían que era el Señor, era natural, el encuentro con el Señor. La familiaridad de los apóstoles con el Señor había crecido.
Nosotros los cristianos, también, en nuestro camino de vida estamos en este estado de caminar, de progresar en la familiaridad con el Señor. El Señor, podría decir, está un poco "a la mano", pero "a la mano" porque camina con nosotros, sabemos que es Él. Nadie le preguntó, aquí, "¿quién eres?": sabían que era el Señor. La familiaridad diaria con el Señor es la del cristiano. Y seguramente, desayunaron juntos, con pescado y pan, ciertamente hablaron de muchas cosas de forma natural.
Esta familiaridad con el Señor, de los cristianos, es siempre comunitaria. Sí, es íntimo, es personal pero en comunidad. Una familiaridad sin comunidad, una familiaridad sin pan, una familiaridad sin la Iglesia, sin el pueblo, sin los sacramentos es peligrosa. Puede convertirse en una familiaridad, digamos, gnóstica, una familiaridad sólo para mí, separada del pueblo de Dios. La familiaridad de los apóstoles con el Señor fue siempre comunitaria, siempre en la mesa, un signo de la comunidad. Siempre era con el Sacramento, con el pan.
Digo esto porque alguien me hizo reflexionar sobre el peligro que este momento que estamos viviendo, esta pandemia que nos ha hecho a todos comunicarnos religiosamente a través de los medios, a través de los medios de comunicación, incluso esta Misa, estamos todos comunicados, pero no juntos, espiritualmente juntos. La gente es pequeña. Hay un gran pueblo: estamos juntos, pero no juntos. También está el Sacramento: hoy lo tienen, la Eucaristía, pero la gente que está conectada con nosotros, sólo la Comunión espiritual. Y esto no es la Iglesia: es la Iglesia en una situación difícil, que el Señor permite, pero el ideal de la Iglesia es estar siempre con el pueblo y con los Sacramentos. Siempre.
Antes de Pascua, cuando salió la noticia de que celebraría la Pascua en San Pedro vacía, un Obispo me escribió – un buen Obispo: bueno – y me regañó. "Pero cómo es que San Pedro es tan grande, ¿por qué no pone 30 personas por lo menos, para que se pueda ver a la gente? No habrá peligro...". Pensé: "Pero, ¿qué tiene en la cabeza, para decirme esto?". No lo entendí, en el momento. Pero como es un buen Obispo, muy cercano a la gente, querrá decirme algo. Cuando lo encuentre, le preguntaré. Entonces lo entendí. Me dijo: "Ten cuidado de no viralizar la Iglesia, de no viralizar los Sacramentos, de no viralizar al Pueblo de Dios". La Iglesia, los Sacramentos, el Pueblo de Dios son concretos. Es cierto que en este momento debemos hacer esta familiaridad con el Señor de esta manera, pero para salir del túnel, no para quedarse allí. Y esta es la familiaridad de los apóstoles: no gnósticos, no viralizados, no egoístas para cada uno de ellos, sino una familiaridad concreta, en el pueblo. Familiaridad con el Señor en la vida diaria, familiaridad con el Señor en los Sacramentos, en medio del Pueblo de Dios. Ellos han hecho un camino de madurez en la familiaridad con el Señor: aprendamos a hacerlo también. Desde el primer momento, entendieron que esa familiaridad era diferente de lo que imaginaban, y llegaron a esto. Sabían que era el Señor, compartían todo: la comunidad, los sacramentos, el Señor, la paz, la fiesta.
Que el Señor nos enseñe esta intimidad con Él, esta familiaridad con Él pero en la Iglesia, con los Sacramentos, con el pueblo fiel de Dios.
Daniel Díaz Vizzi



21 diciembre, 2019


PRESUPUESTOS DE LA PROPUESTA DE CONVERSIÓN PASTORAL DE EVANGELII GAUDIUM

S.E. MONS. VÍCTOR MANUEL FERNÁNDEZ
En mayo dé 2009, los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina me pidieron que preparara una reflexión que los motivara a dialogar sobre la "conversión pastoral", inspirándonos en el documento de los Obispos latinoamericanos de Aparecida, Dado que el entonces Cardenal Bergoglio participó activamente de aquel debate, creo que es importante recogerlo para entender el trasfondo de la propuesta de Evangelii Gaudium.
'Cuando abrí Google en junio de 2009, y escribí "conversión pastoral", aparecieron 1.570.000 resultados, y en noviembre ya eran 1.780.000. El 29/08/2014 eran 5.650.000 resultados. Esto indica que no se trata de una temática muerta, que ha quedado plasmada en algún documento pero que despierta escaso interés, sino de algo que inquieta a la Iglesia. En aquel momento solicité a la Conferencia Episcopal que me permitiera realizar en Argentina una amplia consulta, que enriqueció la reflexión.

1. ANTE TODO CONVERSIÓN

Para hablar de conversión pastoral, lo primero es remarcar que se trata de una auténtica conversión, y que por lo tanto, es un modo de volver a Dios. Aunque parezca obvio, en primer lugar hay que convertirse a Dios, volverse hacia Él:
"...Ustedes se convirtieron a Dios, tras haber abandonado los ídolos, para servir a Dios vivo y verdadero" (1 Tes 1, 9).
"Nosotros les predicamos que abandonen estas cosas vanas y se vuelvan al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra" (Hch 14,15).
Que esta conversión esté lograda no se puede suponer ni siquiera en los catequistas o en los sacerdotes. Conviene decirlo, porque Dios es el sentido último de nuestras vidas, pero puede no serlo en la práctica. No podemos ignorar que hay evangelizadores -también consagrados- que no están muy convencidos del amor que Dios les tiene, o que escapan de su presencia. Les gustan algunas tareas, y discutir acerca de cuestiones pastorales o teológicas, pero viven todo eso al margen de su relación personal con Dios como sentido último de sus vidas. O han perdido la confianza en un Dios capaz de intervenir en la historia y dejan de acudir a él. O, inmersos acríticamente en el consumo de ofertas de bienestar, en la práctica terminan dispersos, perdiendo el interés por responder mejor al amor de Dios con la propia existencia. La figura de Jesús les resulta atractiva pero se ha debilitado el sentido trascendente de la propia vida. Por lo tanto, la invitación a volver a Dios nunca es superflua. Aquí podríamos recordar todo lo que desarrolla el Papa Francisco en Evangelii Gaudium acerca de las tentaciones de los agentes pastorales. Resuena así la Palabra de Dios que nos conmueve cada miércoles de cenizas:
"¡Vuelvan a mi de todo corazón! ... Desgarren sus corazones y no sus vestiduras. ¡Vuelvan al Señor su Dios!" (J1 2,12-13).
Pero desde nuestra autocomprensión cristiana, la conversión a Dios es inseparablemente conversión a Jesucristo, y en el rostro de Jesucristo se nos revela el verdadero Dios: "Nadie llega al Padre, sino por mí (Jn 14, 6); "Separados de mi no pueden nada" (Jn 15,5).

Viendo nacer, vivir y morir a Jesucristo podemos reconocer hasta dónde nos ama el Padre, y desde el corazón resucitado de Jesucristo se derrama en nosotros Ja vida nueva del Espíritu. Esta conversión a Jesucristo es la raíz y la condición de posibilidad de toda otra forma de conversión, porque "no se comienza a ser cristiano por una decisión ética ó una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva" (DCE 1). Esta conversión es el encuentro personal, lleno de admiración y afecto, que da origen al camino del discipulado misionero.

2. CONVERSIÓN FRATERNA Y COMUNITARIA

La conversión a Jesucristo es también conversión a su Reino, que es inseparable de su persona: "Busquen ante todo el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás vendrá solo" (Mt 6, 33). Pero hablar de conversión al Reino nos obliga a desarrollar algunas dimensiones ineludibles de esa conversión que pueden estar poco desarrolladas. La conversión al Reino se despliega en varios aspectos, que pueden tener un mayor o menor desarrollo en nosotros. Explicitar esas dimensiones permite percibir toda la riqueza de sentido que tiene la conversión y nos lleva a reconocer en qué dimensión del Evangelio todavía nos falta convertirnos.
Ante todo hay que hablar de la dimensión comunitaria, porque "Dios en Cristo no redime solamente la persona individual, sino también las relaciones sociales entre los seres humanos"[l]¡Cuántas veces el Papa se refiere al pecado de la "auto referencialidad" y a la "conciencia aislada". Ahora, ¿por qué puede hablarse aquí de "conversión" y en qué sentido? La conversión a Jesucristo ¿no es siempre al mismo tiempo conversión al hermano? El problema es que el desarrollo de la dimensión fraterna de la vida cristiana puede estar fuertemente condicionado por una mentalidad muy arraigada, por una educación inadecuada, por costumbres, tradiciones familiares, límites psicológicos, etc. Por eso puede haber una entrega a Dios que sea sincera y que sin embargo sea poco comunitaria. Aunque ello contradice directa, objetiva y gravemente al Evangelio, puede ser subjetivamente no imputable.[2]
Pero cuando la persona condicionada toma conciencia de sus límites y se deja transformar en un camino de liberación, entonces se produce una segunda conversión que podría llamarse "conversión fraterna". Se trata en realidad de un "crecimiento extensivo" de la vida de la gracia cuando, al superarse algún condicionamiento del sujeto, esa vida de Dios que ya está en el corazón de la persona puede explayarse y manifestarse en una dimensión de la existencia donde antes no podía brillar. La conversión fraterna sería entonces esta liberación de los condicionamientos del sujeto que permiten que la vida de la gracia desarrolle su potencial de fraternidad y comunión de un modo luminoso y significativo. Eso da gloria a Dios.
Esto supone siempre un compromiso por el bien común social. Porque "el anuncio del Evangelio, aun siendo la primera caridad, corre el riesgo de ser incomprendido o de ahogarse en el mar de palabras al que la actual sociedad de la comunicación nos somete cada día. La caridad de las obras corrobora la caridad de las palabras" (NM1 50). Aparecida ha recordado que "el rico magisterio social de la Iglesia nos indica que no podemos concebir una oferta de vida en Cristo sin un dinamismo de liberación integral" (DA 359).

06 diciembre, 2019

LA NUEVA EVANGELIZACION

05 diciembre, 2019

01 agosto, 2012

SITIO DE RADIO VATICANA EN CASTELLANO

02 abril, 2012

SÍNODO PARA LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

2012-10-30 Radio Vaticana (RV).- Durante el Sínodo Radio Vaticano ha contado con un colaborador de excepción: el padre Carlos María Galli, argentino, Doctor en Teología y Director de la carrera del Doctorado en la Facultad de Teología en la Universidad Católica de su país, estuvo estas semanas en Roma siguiendo paso a paso las labores sinodales. Quien también fue Perito en la V Conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano, en Aparecida, ha compartido con nosotros sus viviencias en las jornadas de discusión y las ha puntualmente analizado para nuestros oyentes. En este último encuentro con el jesuita Guillermo Ortiz, el padre Galli traza una reflexión final del apenas concluido Sínodo para la nueva evangelización. Escuchemos

01 abril, 2012

25 agosto, 2011

EL SEÑORÍO DE JESÚS Y EL PERDÓN EN LAS COMUNIDADES

P. Adolfo Losada – 16-10-08

Después del retiro de Evangelización suele ocurrir en un primer momento que confundamos la belleza del Señor con nuestra propia belleza. Es el tiempo de la luna de miel de la Comunidad. Pero esto dura poco. La gente nos pregunta por qué vamos a la Iglesia si allí se ven tantas miserias humanas como en cualquier otro lado, ¡y es verdad! La experiencia nos muestra que donde más abunda la ley, más se ve la miseria. Lo que más nos enoja del otro es lo que más se asemeja a nosotros. Me enojo con lo que de mí se refleja en el otro.



Etapas.
En el Retiro de Evangelización descubro la alegría de seguir a Jesús, decido cambiar de vida, deseo padecer por Él, deseo la santidad, resplandecer y trabajar por la comunidad. Jesús por la fe quiere hacernos justos. Creyendo en El, por estar unido a El me voy haciendo más bueno.

El hombre evangelizado es un hombre apasionado por Jesús, por su Reino y por su Palabra. Todos tenemos tendencia a algún pecado capital, y en el Retiro hemos renunciado a ese pecado.
Después del Retiro de Evangelización nuestra casa ha quedado vacía (de posesiones, personas, cosas), barrida (de pecados y resentimientos) y ordenada (he reformado mi vida), pero cuando uno no logra ordenarse, la casa se vuelve a ensuciar y a llenar.
El orden es la disciplina del espíritu.
Hay dos signos, dos síntomas, que nos indican esta recuperación: estamos inquietos y nos enojamos fácilmente.
Hay una regla de oro: nadie le cambia la vida a nadie. Uno mismo es el que tiene que cambiar de vida y luego contagiar por contacto.

La primera conversión es el bautismo,
- luego viene la conversión del Retiro de Evangelización, el cambio interior de mente. Dejar el hombre viejo y ser en Cristo un hombre nuevo. Apartarse del pecado, de las obras de Satanás y de los resentimientos y optar por el Señor.
- Después viene una nueva conversión, la segunda o la tercera si contamos la del bautismo, donde el Señor se convierte en Mi Señor. Para eso tengo que saberme elegido. Yo elijo, Señor, lo que tú elijas para mí. Es un acto de confianza en el amor, porque sé que Él está eligiendo lo mejor para mí.
Para esto tenemos que hacer una oración:
“Señor dame la gracia de entender interiormente qué significa desprenderme de mí mismo. Dame la sabiduría para vivir esto diariamente.

Si estoy muy agarrado a mí mismo, va a bastar que alguien me roce para que me crispe.

El pecado original nos ha llenado de miedo y creemos que si no nos cuidamos a nosotros mismos, nadie nos va a cuidar. Esto es una mentira nos cuida Dios. Quiero estar preparado para elegir lo que Él elija para mí. Cuando me desprendo de mí mismo, Dios me da más.

El perdón es fuente de salud para mí y para los hermanos.

Cuando dos personas están muy enojadas, lo que menos tienen que hacer es hablar del problema, porque lo harán desde la herida. Hay que entrar en lo profundo del corazón.

El enojo es un factor de envejecimiento. Hay que ser pronto en escuchar y tardo para hablar. La resistencia a obedecer es porque queremos salirnos con la nuestra. Hay gente que siempre discute con el Señor, que tiene una actitud permanente de protesta, que hace perder tiempo.
Si no quiero perdonar porque la falta que han hecho contra mí es “irreconciliable”, en el fondo estoy muy enojado con mucha gente desde hace mucho tiempo. Tengo que darme cuenta de ello y pedirle al Señor la gracia de ver todos los rencores que tengo guardados.

El perdón es liberación y sanación profunda de la persona. Es don de Dios pero también es decisión mía. “En el nombre de Jesús, xx yo te perdono. Padre bendícelo y dame a mí la gracia de desprenderme”. El perdón es una fuerza poderosa.

Tenemos que ser tolerantes con nuestro propio pecado. Quien oculta su pecado tiene poca capacidad de perdón. Tenemos que pedir que el Espíritu Santo nos revele nuestro pecado. Quien perdona tiene una alta capacidad de ser criticado porque sabe que el Señor es más grande que su conciencia y que su pecado. El pecado no lo podemos arreglar. El cristiano se arrepiente, pero no siente culpa. El rencor es una fuente de enfermedad. El Señor se compadeció de quien le debía, lo dejó ir y le perdonó la deuda.

La confesión mensual nos ayuda a perdonar porque nos ilumina sobre nuestro pecado. Comprendo bien en la práctica qué significa elegir lo que Dios elige para mí.
Hasta que en mi corazón no sienta con total claridad el amor es preferible esperar. El proceso del perdón necesita tiempo. Son momentos de alta espiritualidad

¿Cómo sé que me voy haciendo semejante a Jesús?
Siento atracción hacia el enemigo en el corazón, porque entro en el corazón de mi corazón y amo desde allí. Busco los caminos de Jesús y le pido amar a esta persona con amor sobrenatural.
Para ver con claridad los diagramas siguientes clickear sobre ellos

Fuente:
GISELE RIVERTI

VISITEO PERMANENTE

- Apuntes de la enseñanza de Ruthmini – 3-11-07
¿Cómo traer a las personas al retiro de evangelización?
La iglesia tiene que preparar a las personas. Que la gente llegue informada, motivada, convertida. Es necesario mi testimonio de vida permanente, una misión intensiva una vez al año y la visita domiciliaria. Estamos en permanente estado de misión.

Primero hay que dividir la parroquia en porciones más pequeñas para atender a la gente más de cerca y más eficientemente. Para atenderlas en forma individualizada, de a uno por vez.

Estamos viviendo la parábola de la oveja perdida al revés. Hay una adentro y noventa y nueve fuera del corral. La mayoría de los bautizados no asiste a la Eucaristía. Es triste pero es una realidad. La mínima parte de la gente está comprometida.
Hay una necesidad imperiosa de salir por nuestros hermanos. El mandato, a partir del documento de Aparecida se ha convertido en el gran desafío de ser apóstoles y misioneros. Pero para serlo, tenemos que comenzar por ser discípulos.
El n° 372 del documento dice:
“Teniendo en cuenta las dimensiones de nuestras parroquias, es aconsejable la sectorización en unidades territoriales más pequeñas, con equipos propios de animación y coordinación que permitan una mayor proximidad a las personas y grupos que viven en el territorio. Es recomendable que los agentes misioneros promuevan la creación de comunidades de familias que fomenten la puesta en común de su fe cristiana y las respuestas a los problemas. Reconocemos como un fenómeno importante de nuestro tiempo la aparición y difusión de diversas formas de voluntariado misionero que se ocupan de una pluralidad de servicios....
No se trata sólo de estrategias para procurar éxitos pastorales, sino de la fidelidad en la imitación del Maestro, siempre cercano, accesible, disponible para todos, deseoso de comunicar vida en cada rincón de la tierra”

Sectorización en unidades territoriales más pequeñas con un responsable pastoral de sector, Sub-sectores y visitadores para poder llegar a todas las familias de ese sector.
Parroquias en permanente estado de misión. Es un proceso constante de renovación misionera.
Sectores y ministerios. La estructura es diferente.
Todos los evangelizados se convierten en visitadores para visitar y acompañar permanentemente a 10 familias. Visitar por lo menos dos familias por semana.

Función del visiteo – Tarea concreta a realizar.
Todo visitador debe estar evangelizado. Haber hecho la experiencia del Cristo vivo. Estar firme en su fe, para que no lo mueva nada. Transmitir su propia experiencia de vida de fe. Dar el diezmo de su tiempo laboral. El visiteo es la clave de todo el proceso. El responsable de sector determina las familias.


Se empieza por orar con dirección exacta, nombre y apellido. Las visitas se hacen de a uno. Al principio, si el visitador no se anima, puede ir acompañado por un hermanito.
Las personas de tercera edad tienen la ventaja de que les abren las puertas más fácilmente, para los jóvenes es más difícil.

Primero:
- Presentarse: vengo de la Parroquia …, me envía el padre..., estamos tratando de formar una comunidad en la Parroquia.

- Si no nos abren, vamos a orar en la puerta por esa familia. No es un trabajo para poco tiempo, sino un trabajo permanente. Es aconsejable llevar alguna identificación, signos católicos. (crucifijo, rosarios colgados, identificación de la Parroquia) Que se note que somos católicos.

Segundo:
- Establecer una relación cordial con cada familia. Es todo un proceso que no se hace de la noche a la mañana. A veces puede ayudar repartir algún folleto o material esto puede tener buenos resultados como también malos. No importa el material en sí, solamente es un medio y no un fin.
- La relación debe ser personal.

Tercero:
- ¿Cada cuánto se visita a la familia?
Se la visita durante toda la vida, hasta cuando me muera. La gente va cambiando, se presentan situaciones dolorosas. Permanentemente los acompañamos en todas sus penas.
La duración de la visita puede variar. A veces es más larga o más corta. Es personalizada para que el visitado vaya descubriendo el rostro de Jesús a través de ese visitador. Esto no lo podemos garantizar con un folleto debajo de la puerta.
Los miembros de la familia son muchos. Las personas se van abriendo de a poco. Cuando consigo que una persona se abra, no la suelto más. Hay que continuar acompañando a la familia.
Cuando ocurre una crisis familiar: te estoy apoyando. Cuenta conmigo, aquí tienes mi hombro para llorar. Estás atenta a las necesidades de cada familia
Si no te reciben, tratas de intentar en otro horario, otro día. Buscas la manera de llegar cuando esté algún otro miembro de la familia.

- ¿Qué pasa cuando son de otra religión?
También los visitamos. Yo sé que eres de otra religión, pero podemos ser hermanos. Cuenta con nosotros. Ayudarlos con la bolsa de trabajo, en caso de necesidad con bolsa de alimentos. Respetar sus creencias, y establecer lazos fraternales.

Nuestra meta, que se inicia con la Evangelización es la de llegar a ser santos, hermanos y apóstoles. La pastoral está al servicio de la santidad. Debemos poner las estructuras para llevar a las personas a la santidad.

Ir a todos, dar todo. Tenemos la responsabilidad de cumplir el plan de Jesús.

Las Parroquias son el lugar donde se dan los sacramentos. Los Ministerios pueden llegar a convertirse en grupitos con distintos proyectos personales y con eso creo que estoy viviendo la vida cristiana por completo. “Yo estudio Biblia, y no necesito nada más” ¿De qué me sirve estudiarla, si no la vivo? Nunca la bajo al corazón, y menos aún a la vida.

Son importantes las obras de caridad. Cómo visito.
El Señor me va a preguntar ¿Cuánto amaste?

Las obras de caridad se tienen que notar. Es un signo que habla de mi identidad de discípulo del Señor, del amor que nos tenemos unos a otros, como El nos ha amado.
Debemos negarnos a nosotros mismos, cargar con nuestra cruz y seguirlo.
Somos enviados del Señor para mostrar el amor de Dios. Somos canal del amor de Dios. Que la gente descubra el amor de Dios a través de nuestra persona.

A veces los católicos damos un anti-testimonio. Si queremos ser auténticos discípulos y misioneros de Jesús es indispensable la conversión personal.

Debemos ponernos en oración. Te entrego esta familia con todas sus situaciones, permíteme ser canal, instrumento para que te conozcan.

A veces no hay mucho por hacer. Solo consolar. Estamos viviendo en un mundo individualista. Mientras yo esté bien los demás no me importan. La gracia va a venir de Dios. El equipo indispensable para el visitador es el Espíritu Santo.

El visitador no debe olvidar que es un enviado, que representa a la Iglesia de Dios, que es instrumento de Dios. Debe cuidar cómo se viste, cómo habla.
Debe tener una preparación espiritual permanente, interceder por esta familia.

Tenemos que visitar y el Espíritu Santo nos va a iluminar para ir dando respuestas. El problema no lo resuelvo yo. En el Consejo entre todos se buscarán las soluciones.
¿Qué podemos hacer por esta familia?

El visitador brinda un servicio y registra todo lo referente a la familia visitada en un cuaderno. (no lleva consigo el cuaderno cuando va a visitar. Cuando termina la visita puede tomar algunas notas en un papel y las pasa luego en su casa al cuaderno.¡Sería terrible olvidar el cuaderno en casa de algún vecino!). Esto es importante para que la historia quede registrada. A veces hay que cambiar de visitador por alguna razón y de esta forma no se pierde información valiosa.

El visitador tiene tres tareas:
- General a todos – Información para conocimiento. Conforme va ganando la confianza de las personas, va completando la información. Hacer conocer a la Parroquia las necesidades concretas de cada uno. Si hay niños, tratar de lograr que los manden a catequesis. El visitador sabe de los nacimientos, cuando hay que bautizar a un bebé. ¿Oye, has pensado que estaría muy bien que tú y los padrinos tuvieran un encuentro con Jesús en el Retiro de Evangelización?, Invitarlos a casa abierta.Darles a conocer los programas litúrgicos. Religiosidad popular, ver el tema de los amuletos. Con discreción si vemos algún amuleto hacer algún comentario con prudencia y respeto. Si vemos por ejemplo en un altarcito a Cristo y a Buda.Acción social: llegar al más necesitado. A veces van a pedir a las parroquias cuando no tienen tanta necesidad. El que define quién necesita una canasta básica es quien visita. Esta no debe ser permanente.Los Misioneros de la Caridad, formados por la Madre Teresa de Calcuta. "Una vez uno de ellos me dijo: - No crees tú que el P. Alfonso y la Madre Teresa ya se encontraron y los dos están haciendo de las suyas?" Como sacerdotes los Misioneros de la Caridad tienen un horizonte más amplio. Todo lo hacen a través de las visitas domiciliarias casa por casa. Uno de ellos estuvo varios meses en la Parroquia para aprender el visiteo

- Y también la tarea es misionera y discipuladora, llegado el caso.

El visiteo es la base de todo. Aquí está el nudo del asunto. El 95% del proyecto, el 5% restante se realiza en el Templo y sus instalaciones.

Con respecto a la acción social el Padre Alfonso ha adoptado el sistema del Santo Cura, es decir dar ayuda asistencial de urgencia y a cambio de algún trabajo comunitario, poniendo más el acento en lo promocional y micro-estructural.

El P. Gary de los Misioneros de la Caridad se mostró muy interesado por esta propuesta y dijo que habían estado dando alimento durante 13 años y siempre eran los mismos. Hay que ayudarles a conseguir empleo para no mantenerlos de por vida.

Invitó a Ruthmini a Roma para dar un curso a todos los diáconos que iban a ser destinados a diferentes países y también se le pidió que expusiera la forma de encarar la ayuda social.
Los Misioneros de la Caridad se dedican a estar con los hermanos, visitar a los enfermos, alimentar a los necesitados, estar pendientes de los niños, de los jóvenes. Obras de caridad organizadas para todas las familias del radio parroquial.

Tarea misionera con los no-evangelizados. Visiteo permanente. La misión me abre la puerta y en el visiteo no doy el anuncio completo, sino poquito a poco, a medida que voy ganando confianza.

¿Para qué ponemos casas si no estamos visitando? Esto es una cadena con muchos eslabones. Necesitamos llegar a todas las personas, acompañar a la gente.

Una misma persona está cuidada por muchos: el visitador, el coordinador de la casa abierta, el jefe de sector, el párroco.

El visitador tiene que ver qué fue lo que pasó si alguien deja de ir a una casa abierta, o a una comunidad. ¿Hubo problemas en la comunidad? Entre todos los responsables ver de darle remedio y empezar nuevamente a acompañar a esa persona para que descubra la importancia de encontrarse con el Señor.

¿Cómo te sientes? ¿Te integras? ¿Participas constructivamente, la catequesis te queda clara? ¿Has entendido que es para vivirla?

El testimonio de una señora hizo que se evangelizara toda la familia. Era una persona de carácter muy difícil que peleaba con todo el mundo. Cuando salió del Retiro, fue a tocarles el timbre a sus vecinos para pedirles disculpas.

También el visitador tiene que chequear el área del compromiso apostólico: ¿qué haces? ¿qué te parece si me acompañas a visitar?
En cuanto a la aportación económica, no le corresponde al visitador más que motivar.

Discipulado personal: ¿te está sirviendo? ¿te está haciendo crecer?

Como ven el visitador no puede limitarse simplemente a distribuir un folleto de las fiestas patronales y otro folleto en adviento.

Tiene una tarea muy importante por delante, que va dando a su vez tarea a los distintos ministerios: necesitados, enfermos, jóvenes.

Cada familia puede necesitar de muchos ministerios que trabajen corporativamente:
Pastoral de conjunto

En general los ministerios no se relacionan entre sí y funcionan en forma autónoma y así no pueden funcionar bien. La gente prefiere estar en un ministerio antes que ir a visitar.

Quienes se ocupan de la catequesis de niños, visitan a los padres de los niño, y quienes están en la pastoral de los enfermos, visitan a los enfermos.

Es necesario que todo el mundo entienda que la base de todo está en el visiteo. Lo pide la Iglesia y urgentemente. Es un desafío, un reto. Para esto es necesario que haya un proceso de conversión que se pase de Parroquias de consumición a Parroquias de gente completamente evangelizada.

Integrar todos los grupos sin ser forzados. Ponerse al servicio de toda la Iglesia.

El Movimiento Familiar Cristiano por ejemplo, sería ideal para el ministerio de las familias. Bendito sea Dios que conocen tanto del tema, que lo pongan al servicio de la parroquia para se planifique y se comience a trabajar desde la parroquia.

Con respecto a los jóvenes, hay que utilizar la imaginación. Conciertos de evangelización, por ejemplo, Evangelizashows. Teatro, representaciones, invitar a un campamento para jóvenes y aprovechar para dar el anuncio

21 marzo, 2011


ESQUEMA GENERAL DE LA EVANGELIZACIÓN FUNDAMENTAL

CLICKEAR EN LA IMAGEN PARA VER BIEN

20 febrero, 2011

CASAS DE REUNIÓN Y CASAS ABIERTAS

Apuntes de un taller dado en Buenos Aires por Fausto Flores el 3-11-07
La casa de reunión y la casa abierta.
El encuentro personal con Cristo debe prepararse como una boda cimentada en el amor mutuo.
El testimonio, la testificación de palabra, el visiteo, la casa de reunión (en tiempos de misión) y la casa abierta (durante todo el año) sirven para enamorar.Luego vendrá el Retiro
Y luego la comunidad, la catequesis, los sacramentos (si alguno faltare), el compromiso apostólico.
La casa de reunión y la casa abierta son para pescar gente, para hablarle de Dios, de un Dios que yo conozco, que lo he experimentado, que lo he vivido.
Las casas de reuniónDurante la misión intensiva se dan distintas formas de abordaje:
-La visita casa por casa anunciando el kerigma
-Varias casas de reunión con distinta opción de horarios
-Predicación masiva en el Templo
El asunto es tocarles el corazón de las personas por algún medio. El mensaje, es decir el kerigma, debe llegarle al corazón, para que esta persona quiera experimentarlo en forma más profunda y fuerte.
La casa abierta.La casa abierta en cambio está destinada a recibir a las personas que se acercan, fruto del visiteo permanente. El contenido es el mismo que el de las casas de reunión, a diferencia que las casas de reunión están abiertas a distintos horarios, para que la gente pueda concurrir en forma diaria, durante la última semana de misión, por ejemplo; mientras que en la casa abierta está prevista una reunión semanal, durante el resto del año, para la gente del visiteo.
Tanto la casa de reunión como en la casa abierta son para personas tocadas. Luego una vez que vemos que la persona desea fuertemente ese encuentro con el Señor, pasa a la casa de preparación y verificación.
Tanto las casas de reunión, como las casas abiertas y la casa de preparación y verificación son reuniones en casas de familia, cerca de donde la gente vive.
Si se abre una sola casa a una sola hora se está limitando a la gente. Si llega una persona, ¡bendito sea Dios!
El lugar donde va transcurrir la reunión debe ser tranquilo. Hay que cuidar el contenido y la forma. Debe consistir en el anuncio de “¿Ya lo tienes tú?” (Kerigma) y únicamente eso. Si le agregamos algo deja de ser casa de reunión, y si le quitamos algo lo mutilamos.
No se desarrolla ningún tema. Es el kerigma directo y sencillo.
En el kerigma no entra la teología, la filosofía, la catequesis. Incluso cuando se da a seminaristas, se les pedirá que dejen a un lado la teología.
En la casa de reunión se da el anuncio, para tocar el corazón, para motivar a la persona para desear más profundamente encontrarse con Jesús.
El kerigma en la visita casa por casa puede durar de 8 a 10 minutos.
En la casa de reunión el anuncio misionero es más amplio. Primero se da el anuncio completo y luego se amplia un aspecto, por ejemplo el amor de Dios y paro.
Está el testimonio de mi acompañante, el mío y el anuncio.

En la visita casa por casas no hay diálogo de anuncio. Si la respuesta es positiva, hacemos la oración.
En la casa de reunión en cambio hay diálogo. Vamos a ver cuál es la reacción ante el mensaje que le acabo de dar.
En cada sector hay un responsable y 20 personas ya evangelizadas a cargo de las casas de reunión.
En cada casa puede haber 2 o 3 personas de las cuales una es la responsable.
Los que dirigen la casa de reunión deben llegar unos cuantos minutos antes. Si tienen la lista con teléfonos, pueden recordar a la gente que se anotó que la reunión está por comenzar.
Esquema de la casa de reunión y de la casa abierta.1. Saludo y acogida
2. Cantos y alabanzas (hoja de cantos)
3. Proclamación del anuncio
4. Testimonios
5. Diálogo
6. Acción de gracias
Las casas deben estar en el sector misionado. Podemos utilizar un salón de la Parroquia para tener una casa abierta. En cada sector, si hay visiteo permanente, debe haber dos o tres casas abiertas, el número ideal es de 10 personas por casa.
¿Qué se hace si se presenta una persona muy conflictiva?.
Sentarse con la persona y decirle claramente cómo son las cosas. Canalizarla en forma más personal para que las demás personas no se contagien. Esto ocurre aún con personas evangelizadas. A veces hay que cargar con la persona. De esto tiene que estar muy al tanto el encargado de la casa de reunión..
¿Cuánto tiempo se puede tener en una casa de reunión a la misma gente?
Con dos meses es más que suficiente para que se sepa si va o no va. La casa de reunión/abierta no tiene un fin en sí misma, es simplemente un medio para llegar al Retiro de Evangelización. Si está tocada, con una reunión es suficiente.
-Ya se te dio el mensaje. ¿quieres vivir el retiro de evangelización?
- No quiero dar un paso más, prefiero seguir de novio para toda la vida…
No son un lugar estable, es un lugar de paso.
Es importante el lugar donde se ubique la casa sea de gente con buena reputación, amable, abierta.
No todos llegan al Retiro de Evangelización. Lo ideal es que todos lleguen, pero es preferible que los que lo hagan estén realmente preparados. Puede haber gente que no esté tocada, que no esté abierta. No las pasemos por pasar.
Casa de preparación y verificación.El objetivo de esta casa es de preparar a las personas, verificar de que vayan totalmente dispuestas, abiertas, anhelando vivir la experiencia del Retiro de Evangelización.
Pasan los que están tocados, abiertos a vivir la experiencia profunda del Retiro de Evangelización. El coordinador se entrevista con cada una de las personas. En algunos casos ni hace falta la entrevista.No vale casar a la gente a la fuerza.
El retiro es una experiencia de evangelización kerigmática para personas que quieran vivir el encuentro. Importa la calidad en todo el sentido de la palabra.
Los coordinadores idealmente deberán ser distintos que los de las casas abiertas/reunión.
La casa es la puerta, el filtro para poder pasar al Retiro de Evangelización. No todos pasan al mismo tiempo. Para ingresar a un país necesito pasar por una verificación, necesito un visado. Quizás no sea aún el momento para el retiro. Mientras más concientes estén, lo vivirán mejor. Debe hacerse con gente que sepa a lo que va con claridad y precisión:
¿qué es el Retiro?
¿en qué consiste?
El horario.
Verificar que vaya por su propia voluntad y no presionado por otros.
No sembrar ilusiones, ideas falsas. Ir con la verdad. El retiro de evangelización es un encuentro con Dios vivo, que va a ser tu Señor y vas a recibir al Espíritu Santo para ser testigo del Señor
Cada momento del Retiro es importante. En el programa del día, luego de la bienvenida está la presentación y hay que preguntarle a cada uno:¿A qué vienes? ¿qué esperas? ¿Por qué viniste?
Ver las intenciones del corazón, con qué disposición viene al retiro. De esto depende el futuro de cada cristiano y la implementación exitosa del plan. No pregunten después por qué no perseveran. No esperen a ver las fallas para luego buscar las soluciones.
El contacto personal no puede faltar. El jefe de sector es responsable de que las, idealmente 20, personas estén preparadas.
Esquema de la reunión de verificación.Alabanza
Compartir testimonio de cómo fue tocado
Signos y frutos que haya en él
Testimonio
Respuestas a preguntas y prejuicios
Informar, motivar, ubicar, preparar sobre lo que va a recibir en el Retiro.
Verificar a las personas.
Mucha gente que no se prepara, resulta ser un problema en el retiro y después del mismo. Esto es un tesoro, una perla preciosa que no se puede dejar a los cerdos. O lo hacemos bien o mejor no lo hacemos.

20 noviembre, 2010

La tibieza Misioneros ungidos Pentecostés - RETIRO DE CRECIMIENTO 2007

LA TIBIEZA
MISIONEROS UNGIDOS
PENTECOSTÉS
EL DISCURSO DE PEDRO
ANUNCIO PRECEDIDO POR LA OBRA SANADORA
CATEQUESIS UNGIDA
TALLER DE LENGUAS
PEDRO Y CORNELIO
PABLO Y SILAS

RETIRO DE CRECIMIENTO – 29 y 30 Sept. 2007

Introducción – P. Adolfo Losada – Ap. 3, 14-22

Este mensaje está dirigido a las Iglesias de Asia Menor, pero resuena a lo largo de toda la historia, en nuestras parroquias, en nuestro propio corazón.

El retiro es una gracia del Señor, que porque te quiere te corrige. El Señor no tolera el sentimiento de la tibieza. Tibieza es hacer las cosas mínimamente, es cristianismo emocional, que no se traduce en gozo, alegría, paz, anuncio y presencia, fuerza y ternura, en mis actos de trabajo concreto.

Preguntas:
¿En qué me autocomplazco?
Estoy lleno de bienes, no me falta nada. Soy coordinador, soy misionero, pertenezco a la comunidad….
¿Qué es lo que me falta?
Eres desdichado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.
Tibieza à no ver el estado de nuestra alma.
¿Cuáles son las causas del envejecimiento espiritual?
No escuchar
Rechazar obedecer
Disputar con el Señor. Hacerle perder el tiempo a Jesús – Hay que reconocer que somos pobres.
No querer perdonar – Recuperar los viejos resentimientos. El perdón es un don de Dios que Él da a quien se decide a perdonar.
Ser tolerantes con el pecado, especialmente el venial y con las situaciones permanentes de pecado.Si hay tibieza quiere decir que nos vamos enfriando. Si no somos del Señor, somos del otro. Pasa por la conciencia de no seguir mentalmente con esa situación. El pecado se rechaza.
No confesar sacramentalmente los pecados que surgen en la superficie.

Envejece nuestra ropa:
- El orgullo. El que es terco, que no quiere escuchar a nadie.
- La curiosidad. El que no cierra los ojos a toda novedad, que quiere estar informado de todo.

Debemos reconocer que somos pobres, ciegos y que estamos desnudos. Que nos corran lágrimas que curen nuestra ceguera. Debemos atrevernos a mirar a Jesús y a dejarnos tocar así como estamos de sucios.
Fuego
El Señor te invita a que le compres oro purificado en el fuego. Decile al Espíritu que queme y transforme tu corazón.
Eres hermoso a mis ojos, nos dice nuestro creador. Tenemos precio de sangre, pero se nos han ido pegando cosas. Le pedimos al fuego que nos lastime y nos sane.
Vestido
Nos revestimos para comunicar la belleza de Jesús. El vestido del misionero, es la vestidura blanca del bautismo, que es el signo de tu dignidad. Debemos revestir nuestra vergonzosa desnudez.
Colirio
Poder ver mi vida con los ojos de Dios.

Renueva tu fervor y arrepiéntete. Tienes una cita de amor con Jesucristo, tienes la promesa de que va a entrar en tu vida y el gozo de vencer con él. Pidamos como Bartimeo la gracia de ver.

______________________________________________________________________

Misioneros ungidos con poder y testimonio - P. Ricardo León - Hch 1, 1-11
El hombre que se encuentra con Jesús recibe un nuevo impulso del Señor.
Para esto tenemos la promesa del Padre y el recuerdo: ustedes son elegidos. Juan habla de un bautismo nuevo, en el Espíritu Santo para ser testigos de Jesús.

¿Por qué no somos testigos?
- El enemigo nos borra la memoria de que somos testigos.
- No escuchamos la voz del Señor Jesús.
- Hay elementos que han distraído o copado nuestra vida

¿Es realmente Jesús nuestro tesoro?
Hay que acomodar el escritorio y poner las cosas en su lugar. Invitación a entregar a Jesús las cosas que no podemos acomodar, que no podemos resolver, que nos superan.
Jesús necesita remover esos obstáculos, haciendo que los veamos y podamos liberarnos en el corazón.

Jesús dio sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido.
¿Cómo vivo el haber sido elegido? ¿Soy conciente de haber sido elegido por Él, que esta Palabra es para mí? ¿Pensás que alguien mejor se podría haber elegido?

Jesús se les manifestó y les habló del Reino.
¿En que pensamos? ¿En el Reino de Dios? ¿O pensamos en otra cosa?

Y les dijo que no se alejaran de Jerusalén
Que no nos alejáramos de la comunidad, de nuestras parroquias, de la Iglesia.
Permanecer – ser testigos – recibir el Espíritu Santo.
No trabajamos con nuestras fuerzas, no trabajamos para construir nuestra iglesia, sino el Reino

La promesa del Padre: permanecer hasta que seamos revestidos del poder que viene de lo alto.
El Espíritu da testimonio de Jesús y nosotros vamos a dar testimonio porque vamos a recibir al Espíritu Santo.
Nueva historia del Espíritu que se realiza en mí. El Espíritu unge mi ser y me transforma. El Espíritu pone en mi boca respuestas nuevas, vida nueva y abundante. Debemos dejarnos llenar y conducir por el Espíritu.
Lo que necesites y en el momento que lo necesites te será dado y estás ungido por el Espíritu Santo.

En la Antigua Alianza el Espíritu les era conferido a algunos personajes.
En la Nueva Alianza, la plenitud del Espíritu es para todos, para todos los que creen en Jesús. Se cumple el deseo de Moisés de que todo el pueblo profetice porque Yahvé les diera su Espíritu.

Jesús como hombre recibe el Espíritu. Se trata de un nuevo modo de presencia en el Espíritu, como poder de Dios para ser testigos.
Espíritu de verdad dando testimonio de Jesús en mi corazón. El Espíritu está constantemente bautizándome, iluminándome, conduciéndome a la vida nueva.
Espíritu como unción como poder. El Espíritu nos convence de esta presencia poderosa de Jesús, con las señales que lo acompañan: curando a los enfermos y expulsando a los demonios.
Espíritu Santo recibido para edificar la comunidad, para cuidar a los hermanos, santificarse por los hermanos, para crecer con mayor intensidad.

Palabra ungida y testimonio vivo.
Señor prepara mi corazón para ser bautizado nuevamente en el Espíritu.

La palabra sin el Espíritu es semilla sin fruto. El testimonio sin el Espíritu es débil e ineficaz.
Tenemos que pedir el Espíritu una y otra vez. Sé tú Señor el que nos guíe.

2 fueron las misiones de Jesús:
- La de quitar el pecado del mundo.
- Y la de bautizar en el Espíritu

Ser bautizado en el Espíritu es ser sumergido e invadido por el Espíritu.

Lc 2, 41-50. Jesús al permanecer en el Templo enseñando a los doctores se sintió movido para hacer lo que había venido a realizar. Ver en esto el Espíritu en acción. Jesús descubrió y actuó. Estar en actitud de disponibilidad, para renovarnos en el poder y el testimonio.

______________________________________________________________________

Pentecostés – P. Han Lim Moon – Hech 2, 1-11

El gran impedimento es pretender ser un buen predicador y ser famoso- es un pecado de soberbia, como en Babel, construyamos una torre que llegue hasta el cielo, así nos hacemos famosos. Las ganas de sacarse un 10, que los demás nos feliciten.

Los oíamos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios à lo que importa es que Dios sea glorificado. Que yo disminuya y que el Señor crezca.
La Virgen María acompañó a los apóstoles para recibir el Espíritu, que ella nos acompañe ahora.

Hay que distinguir entre infusión y efusión.
Por el bautismo se nos infundió el Espíritu en nuestro corazón. Pero muchas veces lo tapamos.
Efusión es que el Espíritu que está dentro salga y sea libre para transformar nuestra vida.

Pentecostés recuerda la salida de Egipto, el paso por el Mar Rojo, la llegada al Sinaí, la Alianza con Dios en los mandamientos. Alianza de amor entre Dios y el Pueblo.

Después de 50 días de la Pascua, tenemos una renovación de la Nueva Alianza grabada a fuego en nuestros corazones. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, es decir del amor de Dios.
Es el fuego del amor de Dios, tenemos que abrirle las puertas de nuestro corazón para que actúe y nos inunde el amor de Dios, que ama apasionadamente a todos los hombres.

Jn 17, 23 que el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como tú me amaste. Dios Padre te ama de la misma manera que a Jesús.
Jn 17, 26 para que el amor con que tú me amaste esté en ellos. Ese amor se llama Espíritu Santo.

La Buena Noticia es la maravilla del amor de Dios.
La persona que se siente amada de esta manera no puede permanecer callada. El fuego del amor cae sobre mí, grita de amor.
Recibir el Espíritu Santo es sumergirnos en el amor intenso del Padre y del Hijo. Sentir el mismo amor del Padre al Hijo y del Hijo al Padre.

Y allí empezamos a hablar en distintas lenguas:
- Don de lenguas à hablar sin utilizar palabras convencionales, con sonidos. A nivel personal, uno se siente invadido por el amor del Padre.
- Profecía en lengua – de forma ininteligible.
- Interpretación – otros captan el mensaje y lo interpretan
- Cantos nuevos – El Espíritu Santo es libre y nos hace cantar ese canto nuevo para el Señor. Expresión de que uno está lleno del amor de Dios cuando el amor de Dios no se puede expresar con palabras.
- Profecía – uno habla en nombre el Señor para la asamblea.
- Anuncio kerigmático del amor de Dios, previamente tiene que haber sido tocado y transformado, tiene que llevar el Espíritu del Cristo vivo.
- Enseñanza, empieza a entender mejor la Palabra y sus implicaciones.
- Alabanza, la mujer encorvada del Evangelio, cuando se endereza empieza a alabar a Dios.

Cuando entra el Espíritu Santo y empieza a actuar fuertemente, uno se sana. El amor de Dios nos sana de todas las heridas y nos empuja al anuncio.

¿Qué debemos hacer nosotros? Caminar.

Y experimentaremos la alegría espiritual de ser misioneros.

A evangelizar se aprende practicando. No se aprende con la cabeza, sino con el corazón y con los pies. Doy testimonio de que el Señor te da mucho bien. El mensaje es infalible porque es la promesa de Cristo.
______________________________________________________________________

El discurso de Pedro – P. José María Pichel – Hech 2, 14-36
Los apóstoles están ebrios del vino nuevo del Espíritu, y el derramamiento es universal. El don es para todos. Pedro nos invita a entrar en esta experiencia.

Para anunciar como Pedro hace falta estar previamente ungidos y el ámbito de una comunidad ungida à de allí se parte y también se vuelve. Pedro cuando anuncia desea que se despierte en los oyentes ese anhelo de llamas del Espíritu.

Al principio de su discurso Pedro empieza por lo inmediato y perceptible y sigue ahondando. Jesús es el mediador para llegar al Padre y para que el Padre derrame el Espíritu. Pedro tiene que presentar la puerta de entrada. Pedro presenta a Jesús e invita a adherirse a Él.

Podemos situarnos bajo dos perspectivas:
- Como espectadores del anuncio.
- Mirando a Pedro como modelo de este anuncio.

Cuando se proclama el Kerigma, en el Kerigma viene el Señor.
Ministerio histórico caracterizado por los signos y prodigios.
- Presenta la muerte y la resurrección, la glorificación, la exaltación a la derecha del Padre y el envío del Espíritu.
Pedro se apoya en la Escritura y luego en su propio testimonio. Palabra ungida y penetrante que conmueve profundamente a sus oyentes.

La muerte de Cristo tiene que ver con nuestros pecados, tenemos parte en esa muerte. Nuestros pecados alcanzan temporal y realmente a Jesús.

Catecismo de la Iglesia 598
Todos los pecadores fueron los autores de la Pasión de Cristo y los instrumentos de todas las penas que soportó el divino Redentor. La responsabilidad más grave en el suplicio de Jesús la tienen los cristianos. Nuestro crimen es mayor que el de los judíos, porque hacemos profesión de conocerlo y cuando luego renegamos de él con nuestras acciones, ponemos sobre él nuestras manos criminales.
De sus llagas brota la capacidad para romper esos muros de enemistad, de superar resentimientos, de unir la oración del propio perdón al de Jesús.
Ustedes lo mataron, Dios lo resucitó.
Nosotros queremos tener parte de esa vida victoriosa, de la que el Padre lo reviste. El que participa de la nueva vida de Jesús, se convierte en testigo porque esa nueva vida lo marca, le deja huellas.

Exaltación de Cristo a la diestra de Dios. Constituido Señor y Mesías entronizado. Implica aceptar su soberanía y dejar que él nos diga qué tenemos que hacer.

Primero ubicarlo a Jesús en lo más alto, con toda otra realidad creada por debajo de él. Y en el centro de todo, con una valoración subjetiva y personal. Ubicarlo allí y pertenecerle, entregarnos a Él.

Recordar que la Sangre que brotó de sus heridas no sólo limpia, sino que adquiere. Le pertenecemos, le servimos. Es el Kyrios à dueño de nuestra vida.
Queremos que Él sea el sentido último de todo lo que hacemos. Todo para Él.

Rom 14, 7-9 Ninguno de nosotros vive para sí, ni tampoco muere para sí. Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor: tanto en la vida como en la muerte, pertenecemos al Señor.
2 Cor 5, 15 Cristo murió por todos nosotros, a fin de que los que viven no vivan más para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

Jesús Señor que comunica el Espíritu.

Cuando Pedro esclarece el sentido de lo que estaba ocurriendo, quería comunicar el Espíritu, pero no podrá hacerlo sin pasar por Cristo.
Ante la Eucaristía repasar el Kerigma de Pedro. Que nos dejemos perdonar, vivificar por el Resucitado, gobernar por Cristo entronizado a la derecha de Dios y llenar del Espíritu que Jesús nos vino a comunicar.

______________________________________________________________________

Anuncio precedido por la obra sanadora – P. José Romero – Hech 3, 1-10

Pedro y Juan son dos misioneros recién estrenados. Iban al culto divino, eran hombres de oración.
La comunidad y la oración - envía a los misioneros.
Si nuestra oración personal está floja, no habrá profecías. Hay que pedir el don de profecía, ora más en privado y tu Padre te recompensará.

La gente a quien nosotros misionamos son en cierta manera mendigos. Piden a la Iglesia y se dejan encontrar. Las Parroquias se han cerrado porque no tuvieron contacto con el pueblo. Un presidente, un párroco que no está en contacto con el pueblo no sirve. El misionero es el hombre que va.

El mendigo vio a Pedro como a un hombre cualquiera, y Pedro fijando en él la mirada le dijo: Míranos.

La gente no escucha, no nos mira. No nos presta atención. Dios le dio a Pedro el poder de hacer signos, como un llamado al encuentro.

El misionero (ungido) y el misionado (necesitado de conocer a Dios) se encuentran.

Somos pobres. No sólo el paralítico es pobre. Luego del signo, de la manifestación del poder que lo hace levantarse y caminar, no sólo el paralítico sino todo el pueblo glorifica a Dios.

El discípulo es quien camina con Jesús. Pedro lo toma de la mano. Pedro y Juan lo ayudan a levantarse. La comunidad lo empieza a ayudar. Mediación de la comunidad. La mano del misionero es poderosa y se manifiesta a través de los dones y carismas del Espíritu Santo. Los enfermos son curados. También nosotros tenemos que alabar y glorificar a Dios.

Y así el paralítico se convierte en un testimonio vivo. El paralítico no soltaba a Pedro y a Juan. Cada uno de nosotros tiene que ser un testimonio vivo.

Ver libro del p. José Romero: El Espíritu de Dios irrumpe en la Iglesia.

Los protestantes usa el testimonio como arma apostólica y esto nace de los primeros tiempos de la Iglesia.
No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído. Saber contar nuestro testimonio con entusiasmo y alegría.

Nosotros somos sal, luz, levadura, para que los hombres, viendo nuestras obras buenas alaben al Padre que está en el Cielo.

Responsabilidad. El Evangelio se vive caminando. El anuncio de la salvación tiene que ser ungido.

Hch 3, 11-26.
Ahora, Pedro ya no le dice “mírame” al paralítico, sino a todo el pueblo. Israelitas ¿por qué nos miran así?

Es probable y deseable que el convertido se aferre a la mano del misionero como a la de un santo. Está en nosotros el conducirlo a Cristo.
- Las gracias de Dios son para nuestra santificación
- hay carismas que son para construir la Iglesia.
No tenemos que esperar hasta ser perfectos para hacer obras. Abbé Pierre.

Entre el que misiona y el misionado se establece:
- Un vínculo profético. Cada misionero tiene algo de testimonio ungido del profeta. Llama la atención y la gente presta atención.
- Vínculo sacerdotal. Es mediador de gracia a través de la intercesión. Cada misionero es responsable por un grupo de personas. Responsable de predicar el mensaje. Es mediador, unido al gran mediador y a María.
- Vínculo heroico porque a la larga nosotros desilusionamos a la gente. Tenemos que unir a las personas al mismo Dios con humildad y desprendimiento.

Pedro convertido y ungido. Nuestros pecados matan al Cordero de Dios y el Padre lo resucita. Jesús vive y hace milagros.

Por haber creído en su nombre, junto con la sanación, hacemos un llamado a la conversión, a la penitencia, al cambio de vida.

La unción hay que renovarla, recuperarla, pedirla al Señor. El misionero cuenta siempre lo que ha hecho el Señor por él.

Frente a la grandeza de Dios de sanar, de bendecir y amar ¿qué podemos ofrecer?
Hech 2,37-38 ¿qué debemos hacer? Conviértanse y háganse bautizar en el nombre de Jesús.
______________________________________________________________________

P. Ricardo León
Debemos recuperar la fraternidad – El amor de Dios hace que nuestra vida tenga sentido. El enemigo busca desencuentros, enfrentamientos. Lo que salva es escuchar.
______________________________________________________________________
Catequesis ungida – P. José María Pichel Hch 8, 26-40

Felipe es modelo de evangelizador y catequista ungido, moldeado por el Espíritu de Dios. Este Felipe pertenecía al grupo de los 7 diáconos elegidos en principio para una tarea solidaria pero que también se encargaban del anuncio de la Palabra de Dios, principalmente Felipe y Esteban. Eran hombres llenos del Espíritu Santo y de sabiduría.

Todo está guiado por el Espíritu. Jesús primero anuncia la Buena Nueva a las ovejas de Israel. Hay un plan. Ahora el Espíritu dice: vayan a todas las naciones.
Jesús se hizo dócil al Padre que lo guiaba por medio del Espíritu.
Lc 4,1 – 4-14.
Después del bautismo, Jesús lleno del Espíritu fue conducido por el Espíritu al desierto, a la intimidad con Dios. Luego Jesús volvió a Galilea, en medio de la gente. Jesús estaba atento e iba adonde el Espíritu lo llevaba. Jesús les daba instrucciones muy precisas a sus enviados, los conducía.

Hch 10,9 . Pedro reflexionaba sobre su visión y le dijo el Espíritu: allí tienes unos hombres que te buscan. Ve con ellos porque yo los he enviado. El Espíritu entreteje la misión.
Hch 16, 6-7 Pablo y sus compañeros atravesaron Frigia y Galacia porque el Espíritu les había prohibido bautizar en Asia.

Tenemos que pedir la gracia de discernir las mociones que Dios nos pone, cuándo hay que esperar. EN 75 – El Espíritu Santo es quien hoy igual que en los comienzos de la Iglesia actúa en cada evangelizador que se deja poseer y conducir por él. Y pone en sus labios palabras que por sí solo no podría hallar.

El Espíritu entra como Dueño y Señor. Puede disponer. Nosotros somos los colaboradores.

Debemos decirle: Quiero que me poseas, quiero que me conduzcas.

Debemos renunciar a ver las cosas con una lógica meramente humana.

De Felipe o mejor del Espíritu Santo a través de Felipe aprendemos:
- Sabia pedagogía que no invade ni atropella. Parte desde donde el otro está. Escucha lo que el otro formula y medita asiduamente las Escrituras para encontrar en ellas la luz que cada situación reclama.Todas las personas tienen alguna puerta de entrada. Hay que entrar por sus preguntas formuladas o tácitas.Jesús cuando evangelizó a la samaritana la fue llevando del agua del pozo al agua viva. Jn 4En Emaús ocurre lo mismo. Lc 24. Jesús empalma exactamente en el punto donde los discípulos quedaron atascados y les repasa todas las Escrituras.Entre el episodio de los discípulos de Emaús y la evangelización de Felipe al etíope se dan puntos de contacto: ambos son en un viaje, en ambos se proclaman las Escrituras y ambos culminan de forma sacramental.
- Utilización de las Escrituras.Situación vital en la que se encuentra el que recibe la Buena Nueva hay que iluminarla desde la Revelación à la Palabra es quien realmente ilumina.Hay palabras que iluminan una determinada situación, y deben ser atesoradas como lo hacía María. Debemos luego sacar del cofre lo que hace falta para cada uno.
- El evangelista intenta llegar al sacramento.El camino, iluminado por las Escrituras, busca el reposo del sacramento, el quedarnos en el Señor en reposo.

Ni sacramentos sin evangelización, ni evangelización sin sacramentos.

El Espíritu arrebata a Felipe y el etíope ya no lo ve más, pero sigue contento su camino. El Espíritu lo trajo cuando hacía falta y se lo lleva cuando ya no hace falta. Se puede generar un apego malsano. Hay que saber escuchar. Duele porque a veces se suman lazos afectivos.

El evangelista, conducido por el Espíritu, aprende a hacerse presente y a retirarse a tiempo. Esto es señal de que viene del Espíritu à siguió contento su camino.
Al que es fiel en lo poco, se le confía mucho más.
Primero el Espíritu conduce a Felipe al desierto y luego aparece en ciudades evangelizando con el poder del Espíritu.

______________________________________________________________________

Taller de lenguas – P. Adolfo

Nuestra lengua está consagrada para anunciar el nombre de Jesús a toda la creación.

Debemos consagrar nuestra lengua a tres tareas:
- Alabar a Dios
- Callar. No moverla.
- Moverla para anunciar al Señor, para que broten las aguas dulces del amor para los hermanos.

Taller para dulcificar – 1 Cor 14, 1-5
Debemos procurar alcanzar ese amor, sobre todo el don de profecía.
- Para provecho propio à oración en lenguas, el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad y nos enseña a rezar con gemidos inefables.
- Para profetizar – habla a los hombres para exhortarlos y edificarlos. Edifica la comunidad.

Pablo: mi deseo es que todos tengan el don de lenguas, pero prefiero que profeticen. Beneficio para sí y para los demás.

Es el lenguaje de los enamorados. En lugar de pensar, se afloja y da rendimiento de su lengua al Señor.
Los dones pueden ser adquiridos o infusos.

Gatear, pararse, caminar es una virtud adquirida. Ir soltando la lengua con la conciencia de que quiero que la lengua la posea el Señor.
Cuando el Señor quiere nos da la virtud infusa.

Nos prepara para el anuncio. Cuando suelto la lengua y balbuceo, el Señor luego confirma. Es un descanso para el espíritu. Por un momento logramos dejar de pensar, ni siquiera necesitamos pensar en Dios.
1 Cor capítulos 12, 13 y 14.
Aspiremos a lo perfecto: la lengua que alaba, que calla y que anuncia al Señor.

______________________________________________________________________

Pedro y Cornelio – Mons Saladino – Hch 10, 1-48. El anuncio y nuestra cultura.

Experiencia fuerte y decisiva de Pedro. El anuncio de la salvación a los paganos. Este hecho ocurrido en Cesarea, se supo en Jerusalén. Pedro supera sus prejuicios y escucha al Señor.

¿Existen prejuicios o desafíos entre nosotros?
La mundanidad nos está atrapando. No nos dejemos atrapar y meter en sus moldes.

El mundo está regido por cuatro P, que son los ídolos de la cultura de hoy.
- Poder – con dominio sobre los demás, nos mantiene en estado permanente de pecado. El poder viene de Dios y sólo a Él pertenece. Es uno de los moldes esclavizantes. La agresión verbal, la fuerza física, la manipulación, las riquezas, todo esto lleva a la vanagloria y a la soberbia y aparta de Dios.
- Parecer – o aparentar. Es el ídolo de las máscaras. Falta de autenticidad por los bloqueos y complejos. Mentiras y falsedades, apariencia social, de conocimientos,
- Poseer – dinero, consumismo. Esclaviza. Tener se vuelve más importante que ser. Falta de compromiso serio y responsable.
- Placer – ídolo del hedonismo. Cuando lo que tenemos es satisfacción en sí mismo y centro de vida. Es contrario a Dios. Goza todo lo que se puede en toda circunstancia. Búsqueda desordenada, concupiscencia.

El poder como autoridad viene de Dios. El poder se hace servicio, cooperación, ayudarnos unos a otros.
Conocer y aceptar el plan de Dios que nos quiere auténticos y acrecentar nuestros talentos. ¡Qué mejor que mis hermanos tengan dones que yo no tengo!
El placer nos lo regala Dios y hay que utilizarlo ordenadamente. El placer necesita un equilibrio. Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. El Señor nos debe liberar de todo desorden del placer.

Queremos ser discípulos misioneros. ¿Qué haremos frente a estas realidades?

Darnos cuenta (como Pedro) que la realidad nos interpela a discernir los signos de los tiempos a la luz del Espíritu Santo. Aparecida 33.

Novedad de los cambios à alcance global que afecta al mundo entero.

Factor determinante:
- Ciencia y tecnología – manipulación genética, red de comunicaciones para interactuar con simultaneidad.
- Tradiciones culturales que no se transmiten de una generación a la otra con la misma fluidez como anteriormente.Experiencia religiosa difícil de transmitir a través de la educación y de la familia.

Aparecida 41 Sólo en Cristo la cultura encuentra su centro y profundidad. Necesitamos que nos consuma el celo misionero para llevar al corazón de la cultura de nuestro tiempo a Cristo, discernir a la luz del Evangelio.

Introducción Aparecida 3. Sólo quien reconoce a Dios conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano. Quien excluye a dios falsifica el concepto de la realidad y solo puede terminar destruyéndose.

Aparecida 99 – Esfuerzos pastorales hacia el encuentro con Cristo dan frutos:
- abnegada entrega de los misioneros evangelizadores y social.
- Comunidad de comunidades.

Sombras: El crecimiento de la Iglesia no va a la par con el crecimiento poblacional.

¿Qué hacer ante estos desafíos?
Aparecida 11 .Lanzar la misión en las nuevas circunstancias. Confirmar, renovar, revitalizar la realidad del Evangelio. Encuentro personal y comunitario con Cristo que suscite discípulos y misioneros.

Aparecida 18
Conocer a Cristo por la fe es nuestro gozo
Seguirlo es una gracia
Transmitir este tesoro es el encargo que el Señor nos ha confiado al llamarnos y elegirnos.

B XVI al comienzo de su pontificado: No teman, abran más todavía, abran de par en par las puertas a Cristo. No quita nada y lo da todo. Quien se da a Él recibe el 100 por 1 y encontrará la verdadera vida.

______________________________________________________________________

Pablo y Silas – P. Adolfo – Hch 16, 19-34 Padecimiento, sufrimiento y libertad del misionero.

La pasión de santa Teresita era que Jesús sea conocido y amado. Este episodio le da al p. Adolfo celos y miedo.
No se enciende una lámpara para ponerla debajo de la mesa sino para que alumbre a toda la casa.
Muchos creen que son los carceleros, y sin embargo están muertos en vida. (El carcelero quiso quitarse la vida). Teniéndolo todo, no tienen libertad. La luz brilla en las tinieblas, pero la gente tiene miedo de acercarse a la luz para que sus obras no se vean.

Padecimientos:
Interiores:
- Temor, náusea, rechazo. A cada rato la Palabra nos dice: no temas.
- Complejos: no sirvo, no sé hablar. (Moisés)El Señor los manda y ellos van porque se fan del Señor. Buen remedio: no escuchar esas voces interiores.
- Creer que uno por falta de elocuencia o de cultura no puede.

Jer 1, 4 – Antídotos: Yo estoy contigo - Eres hermoso a mis ojos.

Miedos exteriores:
- El qué dirán (en la Parroquia)
- El respeto humano – querer quedar bien con los demás, querer pasar por bueno, por simpático.¿estás contento con tu vida? Sos feliz así.¿no tienes ganas de vivir los valores de la verdad, de la felicidad en grande, de sacudirte la tristeza que llevas?
- Indiferencia à no es mi problema

Hch 5, 29 – Ustedes lo mataron – denunciar el pecado.
Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. Quien me reconozca delante de los hombres, yo lo reconoceré.

Sufrimientos
- Habladurías – aceptar que nos malentiendan. A los patrones de la adivina que había sido sanada se les complicaban sus negocios.
- La ropa es nuestra identidad. Alguien nos va a quitar la alegría de la identidad con palabras, insultos.
- Después de haberlos golpeado despiadadamente. No hables, no te defiendas nunca. No expliques.
- El cacelero los encerró en una celda interior y los sujetó con el cepo.

Pablo y Silas oraban y cantaban. La libertad está en el adentro. Podemos estar rodeado de una jauría de perros y estar tranquilos. Libertad interior en la paz y gozo del Señor.

- La tierra comenzó a temblar à oración y alabanza.Las situaciones que pesan, que nos atan empiezan a desaparecer. La cárcel interior que por la oración y la alabanza se convierten en un lugar habitado por el Señor. Hace temblar las estructuras.
- No te hagas ningún daño. Estamos todos aquí. Yo estoy contigo. Alguien se hace cargo de la vida de otra persona.
- Pablo y Silas pusieron el cuerpo. Instrumentos del Padre y portadores del Espíritu.

El misionero
- Va aunque sabe que le van a pegar un palo.
- Va con mansedumbre
- Y se queda.

Hermosura del anuncio: Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia.

A esa hora de la noche los atendió y curó sus llagas. De carcelero se convirtió en hermano.
Termina en los sacramentos. Festejar con los suyos la alegría de haber creído en Dios.


Resúmen realizado por GISELE RIVERTI.

15 noviembre, 2010

CAPACITACIÓN DE COORDINADORES

Capacitación realizada por el padre Adolfo Losada el 16/04/2009

Veremos distintos aspectos de vida del coordinador:
1 - qué no es
2 - qué es
3 – cuál es su espiritualidad
4 – aptitudes y capacidades mínimas del coordinador
5 – sus tareas específicas.

Qué no es
- No es un jefe: a los jefes no les gusta que los contradigan y se ponen nerviosos en el desorden.
- No es un padre/madre protector/a.
- No es un organizador que tiene un plan previo que cumplir, sino que se deja guiar por el Espíritu. Sin embargo sigue un orden; se ajusta al Plan.
- No es un animador infantil que trata de que la reunión sea divertida.
- No es un maestro, al contrario es el que menos claro tiene la cosa.
- No es un amigo. Cuando se forman grupos de amigos se pierde la conciencia de pertenencia a la Parroquia. Se aíslan y son expulsivos. Se trata de una comunidad de hermanos.
- No es un iluminado, un inspirado. Otros podrán serlo, él no. Que nos gobierne un sabio.
Hay cuatro modelos a descartar:
Caín: muy centrado en sí mismo; se ofende rápidamente. Despreocupado. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?
Judas: interesado. Hace su propio negocio con las cosas espirituales.
El hijo mayor: coordinadores reclamadores.
Juan y Santiago: que quieren ocupar los primeros puestos.

Qué es
Es un hermano responsable con corazón de pastor y espíritu de servidor que prepara la reunión y dispone a los hermanos a encontrarse con Cristo para crecer en Él. Todos somos hermanos.

Es elegido por los mismos hermanos y reconocido por el párroco. Su tarea específica es la de preparar los corazones y la mesa. El coordinador pone un tiempo definido con corazón de pastor y servidor. Dispone el lugar y los corazones para que los hermanos puedan crecer en el seguimiento de Jesús. Tiene gran conciencia de ser amado, pero se sabe pecador en vías de perfección. Vive su función de coordinador como una carga.

Es una persona de perdón. El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. De orden, con sentido común y gran apertura mental a todo y a todos.

Es un servidor del Plan. Conoce el plan y adhiere a él con todo su corazón. Se preocupa por no inventar. Tiene claro el objetivo de la reunión de comunidad: hacer crecer en el conocimiento, en el servicio y en el amor a Cristo y entre sí. Para tener máxima libertad, hay que tener máxima disciplina.



Condiciones mínimas para ser coordinadores:
Ser una persona de fe, con una vida cristiana mínimamente coherente. Tener vida de oración personal (de lo contrario se sirve a sí mismo), una familia normal (de lo contrario convierte la comunidad en un sustituto de la familia), y de trabajo (de lo contrario va a meterse en todas partes).

Capacidades mínimas:
- Capacidad de diálogo: Es una persona que dialoga con Dios. No dice palabras propias, sino que las que ha escuchado. Si no hay “diálogo” (escucha de la Palabra) habrá “diábolo”.
- Amante del silencio, no un coordinador charlatán. Capacidad de escucha.
- Alto nivel de compasión y comprensión, que no haya durezas en el corazón.
- No es melodramático. Es optimista y de buen humor. Debe alentar siempre al progreso, nunca crear un clima pesimista. Debe ser el primer esperanzado.Cuando el Reino de Dios avanza, la tiniebla se hace más densa.


Objetivo: que todos los integrantes lleguen a la amistad con Cristo, entre sí y en la Parroquia.

Al finalizar la reunión, realiza una evaluación de la misma: ¿hubo alegría, paz y amor? Si no fue así, no estuvo el Espíritu Santo. No estuvo Jesús en la reunión. La comunidad es un lugar para renovarse y volver al lugar donde se está, revitalizado.

Característica fundamental: No es un hombre polémico. No vive de opiniones. Jesús se retira cuando hay polémica en las comunidades. Detrás de la polémica está mi idea. No se polemiza ni cuando son cosas fundamentales de la fe. Cada uno expresa su opinión y todos se quedan tranquilos. El coordinador es el custodio. No discute ni siquiera el orden de la reunión. Vela a que todos se expresen, pero hasta allí. Esta aceptación tiene que convertirse en amor. La finalidad no es que estemos de acuerdo, sino que nos amemos. Ante dudas teológicas, contesta el catequista.

Tarea del coordinador:
- Asistir a las reuniones de coordinadores. Plantear allí sus problemas y escuchar las soluciones. No es un coordinador aislado.
- Escuchar las informaciones de la Parroquia y transmitirlas a la comunidad.
- Estar en contacto con la persona a cargo del Ministerio de comunidades y comunicarle al sacerdote las cosas graves.
- Es el encargado de marcar el orden de la reunión. Está atento a eso. Hay una armonía que hay que respetar por obediencia. Disciplina del Espíritu según la dinámica.
- La Paz es una tranquilidad en el orden (San Agustín). El coordinador tiene que estar en paz, tranquilo, esperando a los hermanos. Actitud receptiva (hace las veces de monje hospedero). Va armando, prepara el ambiente. No deja que se extienda el tiempo.
- En la alabanza el coordinador es un susurro, para permitir que el otro alabe.
- Sabe captar cuando ya está Jesús. Custodia los momentos del Señor.
- Tiene un corazón de pastor. Tiene obsesión de que no se pierda ningún hermano. Busca todas las mañas del amor para que no se aleje. Tiene obsesión por las ovejas, las atrae con dulzura.
- Cuando un hermanito vuelve a la comunidad, alegrarse y hacerlo pasar por el párroco.
- Corrige siempre fuera de la reunión, como hermano, no como iluminado.
- Conoce a todos sus hermanos, que lo tienen que reconocer.
- Tiene que ser el más ungido de Jesús. Las cosas de Jesús son las mías y las cuido como mías. Misma actitud del visiteo permanente frente a los hermanos. Insistente. Mi hermano no es un socio el club, sino mi hermano.
- Se identifica con el Evangelio. Todos llevamos el signo de Caín. Nos ofendemos rápidamente. El coordinador pone siempre a Cristo en el centro de su vida. Suele ser el que cobra. Si no hay “yo”, no hay reacción. Un monje fue mandado por su director al cementerio a insultar a los muertos y luego se le preguntó cuál fue la reacción. Ninguna. Fue enviado luego a alabarlos. Reacción: ninguna. Lo mismo ocurre con una persona que ha muerto a sí misma. Fe en función de amar más a Jesús.
- Garantiza una alabanza ungida, una catequesis apropiada à charla con el catequista.
- Es el gran hacedor de la edificación mutua. Al iniciar la reunión pregunta quién tiene testimonios, quién necesita discernir la voluntad de Dios, quién una corrección fraterna.
- Garantiza que la reunión no se convierta en una reunión terapéutica. Que no haya quien cuente la historia de su vida.
- Si la reunión se empieza a centralizar sobre una persona, se arruina la reunión. La comunidad no es un lugar para resolver la vida, sino para fortalecerse y continuar la lucha. Se cuentan las cosas una sola vez y ya está. No se sigue revolviendo sobre el asunto. Los cristianos frente a los conflictos no opinamos, oramos.
- El coordinador lo único que hace es preparar el ambiente, preparar la mesa. Función comparable a la de un mozo. Vivirlo como una cruz.
- El coordinador va buscando recursos en otros hermanos, por ejemplo si hay alguien que hace bien la alabanza, puede hacer que la guíe él.
- El coordinador tiene el corazón de Jesús y sólo exige cuando está aceptado el vínculo.
- La catequesis debe ser preferentemente externa.

Actitud espiritual:
Mira la pequeñez del servidor. Se pone en actitud de diálogo con el Señor.
Sabe que los que enseñan serán juzgados más severamente que los demás. Señor soy tu simple servidora. No sé nada. Sólo sé que quiero amarte y servirte en tus hermanos. Mi alegría es que mi nombre esté escrito en el Cielo.
Actitud del mozo. Vaciarse de sí mismo. Quedarse tranquilo y en paz.
Marcar los horarios, siendo obediente al plan.
Cantar el Magnificat: el Señor hizo en mí maravillas. Hablar del Señor.

Carta de Santiago cap. 1, 2, y 3 completos, un buen examen de conciencia.

Según los padres de la Iglesia, con el humor se ejercitan los cuatro grados de humildad.
- reírse.
- hacer reír
- que la persona aprenda a reírse de sí misma.
- que los otros se rían de ella.

Apacentar a la comunidad, conocer a cada uno y tratarlo con absoluta delicadeza y silencio. El coordinador está enamorado de Jesús y no espera otra recompensa que estar con El.
Tiene la compasión de Jesús. Tiene entrañas para compadecerse del dolor del hermano.
Cuidado pastoral que involucra el corazón y las manos. El hombre no vino para ser servido sino para servir.

Col 1, 28-29. Que todos puedan fortalecerse en Jesús. Que el poder de Cristo obre en mí. La botella se llena por la boca y de a una.

Es necesaria la oración personal. Que nadie crea que la reunión de la comunidad reemplaza la oración personal.


Resumen realizado por Gisele Riverti